En la NWSL, el “fair play financiero” no es el FFP europeo: la liga regula el gasto con un límite salarial (salary cap) y reglas de “cumplimiento de plantel” para sostener paridad. La novedad es que ese tope, por CBA, tiene dos capas: un tope base fijo por año y un suplemento por revenue sharing (plata que se suma según ingresos de TV y sponsors del año previo).
Para 2026, el tope base sube a US$3,5M (venía de US$3,3M en 2025) y el acuerdo marca que el suplemento por revenue sharing agrega al menos US$200.000 por temporada. La escalera ya está escrita hasta 2030: US$4,4M (2027), US$4,7M (2028), US$4,9M (2029) y US$5,1M (2030), siempre más lo que entre por revenue sharing.
El cambio fuerte: High Impact Player Rule (desde julio 2026)
Lo más “reciente” es el anuncio de la High Impact Player Rule: a partir del 1 de julio de 2026, cada club podrá exceder el tope salarial hasta en US$1.000.000 para pagar a futbolistas “de alto impacto”. Esa bolsa extra se puede usar en una estrella o repartirse entre varias, pero con una condición para que no sea una trampa total: cualquier contrato que use la regla tiene que contar en el cap con un cargo mínimo del 12% del tope base (si el base 2026 es US$3,5M, el piso de cargo es US$420.000).
¿Quiénes pueden entrar en esa categoría? La liga fijó criterios “objetivos” (comerciales o deportivos), como aparecer en rankings globales (por ejemplo, listas de marketability o de rendimiento), ser top en minutos con la USWNT en los últimos dos años, o haber sido finalista a MVP / integrar el Best XI reciente. Además, la NWSL dice que los clubes pueden firmar ya acuerdos pensando en 2026, siempre que la estructura no “active” la bolsa extra antes de la fecha de inicio.
Qué supone: más músculo para retener cracks, pero con ruido gremial
En la práctica, esto busca que una figura (sí, el nombre que flota es Trinity Rodman) pueda cobrar cifras de mercado global sin que el club dinamite el resto del plantel para entrar en el tope. La propia liga proyecta que la medida puede sumar hasta US$16M de gasto extra total en 2026 y hasta US$115M a lo largo del CBA.
El contrapunto: la NWSLPA salió a cuestionar la decisión por entender que toca compensación y debería negociarse (no implementarse de forma unilateral), y plantea como alternativa subir el cap para todes en vez de crear una “clase” de futbolistas. Esa disputa (y la lectura legal de qué permite el CBA) puede marcar el clima del mercado 2026: más plata arriba, sí, pero también una pulseada institucional que puede traer ajustes o grises en la aplicación.












