En el pulso por liderar el fútbol femenino europeo, la Frauen-Bundesliga sigue marcando ritmos.
Mientras la WSL británica presume de inversión y visibilidad, en Alemania se apuesta por una estructura sólida y un desarrollo paciente que empieza a dar frutos. El último fin de semana dejó claro que la liga germana no solo exporta talento, sino que también sabe retenerlo: jugadoras como Lena Oberdorf o Svenja Huth brillan en casa y son referentes para las jóvenes promesas.
Para las futbolistas españolas que buscan nuevos horizontes, Alemania representa un desafío distinto al inglés: menos focos mediáticos, pero más exigencia táctica y una cultura de club muy arraigada. Adaptarse implica aprender el idioma, entender la disciplina alemana y asumir un calendario menos saturado pero igual de competitivo. En este contexto, cada debut o fichaje español es una historia de adaptación y aprendizaje, donde el rendimiento deportivo va de la mano con la integración fuera del campo.
Fuente: The Guardian.













