La Women’s Super League vive un intenso debate tras el empate sin goles entre Arsenal y Manchester United, donde la gestión del tiempo por parte de las porteras ha vuelto a estar en el centro de la polémica. La entrenadora del Arsenal, Renee Slegers, advirtió que estas prácticas pueden dañar la «atractividad» del fútbol femenino, especialmente en partidos tan seguidos como el disputado en el Emirates Stadium.
El encuentro se tensó cuando Jayde Riviere fue expulsada y la guardameta Phallon Tullis-Joyce solicitó atención médica, lo que permitió al United reorganizarse durante varios minutos. La reacción de la grada fue clara: ovación irónica cuando Tullis-Joyce recibió tarjeta amarilla por perder tiempo. Slegers lamentó que estas interrupciones cortaran el ritmo y restaran espectáculo, justo cuando más público se acerca a los estadios o sigue los partidos por televisión.
Por su parte, el técnico del United, Marc Skinner, reconoció la dificultad de regular estas situaciones y se mostró abierto a explorar nuevas normas para evitar abusos. Entre las propuestas, limitar el acceso de jugadoras al cuerpo técnico durante parones podría ser una solución. Slegers concluyó: «Lo importante es mantener el juego atractivo». El debate está servido en una liga que busca crecer sin perder su esencia.
Fuente: BBC Sport.













