La portera islandesa Cecilia Rùnarsdottir se ha consolidado como una de las figuras más prometedoras de la Serie A tras su llegada al Inter en 2024. Nacida en Reikiavik en 2003, su carrera es un viaje por el norte de Europa: desde sus inicios en el Throttur y el Afturelding, pasando por Fylkir, Örebro, Everton y Bayern Múnich, donde conquistó la Bundesliga antes de aterrizar en Milán.
Rùnarsdottir destaca por su mentalidad competitiva y su capacidad para superar obstáculos. «Me da adrenalina jugar para mi equipo, por la camiseta que visto y dar el 100%», confiesa. Su mayor reto fue regresar tras una grave lesión de rodilla hace dos años: «Volver a jugar una temporada completa con el Inter fue una gran prueba, pero también muy gratificante».

En lo táctico, se define como una guardameta moderna, fuerte en los balones aéreos y con buen juego de pies. Además, subraya la unión del vestuario neroazzurro: «Somos como una familia; nos damos energía y fuerza mutuamente». Si pudiera elegir una cualidad de una compañera, sería la fortaleza de Ivana Andrés.
Con experiencia en todas las categorías de la selección islandesa y debut internacional absoluto en 2020, Cecilia representa la nueva generación de porteras europeas que combinan talento, resiliencia y adaptación cultural.
Fuente: Calcio Femminile Italiano.














