En el fútbol femenino argentino, la conversación sobre lesiones ligamentosas ha cobrado fuerza, especialmente al analizar su posible relación con el ciclo menstrual. Recientes investigaciones y testimonios de jugadoras han puesto sobre la mesa cómo los cambios hormonales pueden influir en la vulnerabilidad de las futbolistas a sufrir roturas de ligamentos, una de las lesiones más temidas en el deporte.
El contexto argentino no es ajeno a esta problemática. Equipos médicos y cuerpos técnicos empiezan a considerar el ciclo menstrual como un factor relevante en la prevención y recuperación de lesiones. La falta de estudios específicos en Sudamérica contrasta con el avance europeo, pero la inquietud crece: ¿cómo adaptar entrenamientos y calendarios para proteger a las jugadoras?
La concienciación avanza, aunque aún queda camino por recorrer. El reto está en combinar ciencia, experiencia y escucha activa para que el fútbol femenino argentino siga creciendo sin dejar de lado la salud integral de sus protagonistas.
Fuente: El Femenino.













