La directiva de Cruz Azul ha dado un paso crucial al aprobar un presupuesto de entre 250 y 300 millones de dólares para la construcción de su ansiado estadio propio. Sin embargo, el viejo obstáculo persiste: la falta de autorización gubernamental mantiene el proyecto en suspenso, a pesar de las décadas de espera y reclamos de la afición celeste.
El club, que ha sido nómada desde su llegada a la Liga MX, volvió a evidenciar su situación tras verse obligado a buscar sede a horas del inicio del Clausura 2026. Aunque este semestre jugará en el Estadio Cuauhtémoc, la esperanza de una casa definitiva parece más cercana que nunca… pero aún lejana.
Las opciones sobre la mesa incluyen terrenos en Iztapalapa y Ciudad Satélite (Naucalpan), pero ninguna ha recibido luz verde por parte de las autoridades. El visto bueno del gobierno de la Ciudad de México es el último gran escollo, un trámite que se arrastra desde 2024 y que impide que la maquinaria constructora eche a andar.
Mientras tanto, la hinchada cementera sigue esperando que los millones aprobados se traduzcan, por fin, en una casa propia. La historia se repite, pero el anhelo permanece intacto.
Fuente: Marca México.













