La WSL se sacude tras conocerse la sanción a Rafaela Borggrafe, portera alemana del Liverpool, por insultos racistas dirigidos a una compañera durante la pretemporada. La federación inglesa (FA) impuso seis partidos de suspensión, de los cuales la guardameta ya ha cumplido cinco; el último será este fin de semana en la FA Cup ante el London Beeds.
Borggrafe, llegada este verano desde el Friburgo, apenas ha disputado tres encuentros con las reds. El club, que informó del incidente y colaboró con la investigación, respaldó la decisión de la FA. Su técnico, Gareth Taylor, calificó el proceso como «largo y frustrante», pero subrayó que era necesario para esclarecer los hechos y poder «pasar página».
El caso reabre el debate sobre el racismo en el fútbol femenino inglés y pone en primer plano la responsabilidad de los clubes y federaciones para actuar con contundencia. Más allá del rendimiento deportivo, la adaptación cultural y el respeto dentro del vestuario siguen siendo retos clave para las futbolistas extranjeras en la élite europea.
Fuente: Diario AS.













