El Real Madrid volvió a sonreír en Liga F Moeve con un triunfo de oficio en la Ciudad Deportiva de Buñol: 1-2 ante el Levante UD, decidido por el doblete de Athenea del Castillo (MVP) y sostenido hasta el final entre palos, madera… y tensión.
El duelo arrancó con un minuto de silencio por Delia Bullido y con el Madrid buscando mandar desde el balón. Hubo revisión temprana por una posible pena máxima sobre Alba Redondo, que terminó en córner: primera señal de que el área granota iba a estar bajo foco.

Dos golpes en el arranque
En ese contexto, Athenea abrió la lata con un disparo potente tras el rechace del saque de esquina, con la pelota besando el larguero antes de entrar. El Madrid no bajó la marcha y, en otra llegada, la cántabra repitió tras una acción que nació en ventaja y acabó con asistencia de Sara Däbritz dentro del área.
El Levante, lejos de apagarse, respondió con carácter. Érika González rozó el gol estrellando un chut en la madera y, en la continuación, Dolores Silva cazó el balón en la frontal para clavar el 1-2 y reactivar el partido antes del descanso.

Tarazona y los palos alargan el suspense
En la segunda parte, el Madrid recuperó el control, pero sin sentencia. Pau Quesada agitó el banquillo (entraron Iris Ashley y Pau Comendador) y las blancas tuvieron el tercero: Iris se topó con el poste tras un centro de Sheila García.
El Levante también tuvo la suya: Misa Rodríguez salvó prácticamente en la línea un intento de Érika, mientras Andrea Tarazona sostuvo a las suyas con varias paradas de mérito. No hubo más goles, pero sí una sensación clara: cuando el partido se decide tan pronto, lo más difícil es cerrarlo













