El Atlético de Madrid y el Granada CF firmaron tablas en Alcalá de Henares (1-1) en un duelo de guiones cruzados: iniciativa rojiblanca, respuesta nazarí y un empate final que frenó el estreno de José Herrera en el banquillo visitante. La protagonista fue Andrea Gómez, decisiva para rescatar un punto.
Dominio local y ventaja antes del descanso
El Atlético salió con intención de mandar, presionando alto y buscando ritmo por bandas. Ese control tuvo premio con el 1-0 en la primera parte, tras una acción bien elaborada que castigó la zaga granadina. Con la ventaja, las rojiblancas intentaron bajar pulsaciones, protegerse con balón y evitar transiciones.
El Granada, ordenado, no perdió la compostura. Ajustó líneas y empezó a encontrar oxígeno con envíos a la espalda y segundas jugadas, sosteniéndose en defensa para llegar vivo al intermedio.
Reacción nazarí y empate en el tramo final
Tras el descanso, el plan visitante dio un paso al frente. El Granada ganó metros, empujó con más presencia en campo rival y fue acumulando llegadas, mientras el Atleti buscaba sentenciar al espacio sin terminar de afinar el último pase.
La recompensa llegó en el tramo final: Andrea Gómez atacó el área con determinación y firmó el 1-1, enfriando Alcalá y dejando sin victoria el debut de Herrera. En los minutos finales hubo empuje local y resistencia visitante, pero el marcador ya no se movió.
El reparto deja sensaciones encontradas: el Atlético se queda con la sensación de haber dejado escapar dos puntos; el Granada suma carácter y continuidad. En esta liga, sostenerse y golpear a tiempo también puntúa.













