En 2ª RFEF femenina, el Burgos CF Femenino se llevó un triunfo de enorme mérito (3-2) ante el Athletic Club B en la Ciudad Deportiva Castañares, un escenario donde el club está construyendo puntos… y también identidad: grada cercana, ritmo alto y un equipo que compite cada duelo como si fuese una final.


Golpe, respuesta y otro susto
El partido empezó torcido. En el minuto 8, un desajuste defensivo castigó a las blanquinegras con el 0-1. El filial rojiblanco, líder y con extremos veloces, buscó hacer daño por fuera, obligando al Burgos CF Femenino a multiplicarse en ayudas. Con el paso de los minutos, la línea de cinco propuesta por Güemes fue ajustando esas llegadas.


La réplica llegó pronto y con sello de pizarra: en el 16’, Irene sorprendió con un saque de esquina directo a portería para el 1-1. Cuando el Burgos parecía asentado, el Athletic Club B volvió a golpear en el 39’ en una acción parecida a la del primer tanto: 1-2 al descanso.
Carácter, eficacia y final con nervios
Tras vestuarios, las locales corrigieron alturas y tiempos de presión, ganaron metros y encontraron el 2-2: Cris asistió y Aitana definió dentro del área. El duelo entró en el tramo decisivo igualado hasta que, en el 82’, una expulsión visitante abrió la puerta. En la falta posterior, Cata la colgó (o la tiró) directa a la red desde posición escorada: 3-2. Ya en añadido, la doble amarilla a Enara dejó a ambos con diez, pero el Burgos resistió.














