El FC Badalona Women ya tiene nuevo impulso propietario. El grupo inversor Mercury13, especializado en fútbol femenino, ha adquirido una participación mayoritaria en el club catalán y firma así su entrada en el mercado español. La operación no es menor: sitúa al Badalona dentro de una estructura multiclub centrada solo en fútbol femenino y lo convierte en la primera inversión de este perfil en la Liga F. Junto a la compra, el proyecto incorpora además a Fever como patrocinador principal de la camiseta y a Nike como socio técnico.
La noticia tiene lectura de despacho, pero también de césped. El Badalona no solo suma capital: suma red, estructura y relato. Lauren Holiday entrará en la junta directiva, Pedro Iriondo asumirá como CEO y Josep Bellet seguirá como presidente, una combinación que mezcla continuidad local con experiencia internacional. El mensaje que deja el nuevo organigrama es bastante claro: profesionalizar más, ordenar mejor y preparar al club para un salto sostenido, no solo para una foto puntual de mercado.
En lo competitivo, el momento llega con el equipo bien colocado para hacerse notar. El FC Badalona Women figura actualmente en la octava posición de la Liga F y ha alcanzado las semifinales de la Copa de la Reina, donde se medirá al FC Barcelona en una eliminatoria de máximo foco. Ahí aparece una de las claves del movimiento: entrar ahora, cuando el club ya compite en la élite y todavía conserva margen para crecer en identidad, masa social y estructura. No es solo comprar un escudo; es entrar en una ola que ya viene levantándose.
También hay ciudad en esta operación. La nueva propiedad ha reafirmado su compromiso con Badalona y con el traslado estable al Estadi Municipal a partir de la temporada 2026/27, una vez concluyan las obras de adecuación. Mientras tanto, el club sigue construyendo su sitio entre dos exigencias que rara vez caminan separadas: competir mejor y parecer cada vez más grande. En palabras de Iriondo, la prioridad pasa por levantar “estructuras profesionales sólidas” y dar forma a una identidad clara. El reto empieza ahí: que la inversión no tape al club, sino que lo empuje.














