El Brighton firmó una de las sorpresas de los cuartos de final de la Women’s FA Cup y dejó al Arsenal fuera en Meadow Park. El equipo visitante se impuso 0-2 en un partido muy serio, incómodo para las locales desde el principio y bien trabajado en los dos lados del campo. Haley abrió el marcador nada más arrancar la segunda parte y Hayes remató el golpe poco después para sellar el pase a semifinales.
El encuentro ya avisó desde muy pronto de que no iba a ser una tarde tranquila para el Arsenal. A los dos minutos, Cankovic probó desde fuera del área y obligó a Van Domselaar a intervenir con una gran parada. Fue una de las primeras señales de un Brighton que salió con una presión alta muy agresiva, capaz de empujar al Arsenal hacia atrás y de dificultarle la salida de balón casi desde el primer pase. Las locales intentaron asentarse con balón con el paso de los minutos, pero les costó encontrar continuidad.
Hubo algún tramo de mayor igualdad, incluso con el Arsenal creciendo por momentos, pero el guion general no cambió demasiado. Brighton se sintió cómodo, sostuvo bien su bloque y siguió apretando cada vez que el conjunto londinense intentaba reiniciar la jugada desde atrás. La amarilla a Cankovic tras frenar a Maanum en una transición fue otra muestra de la tensión con la que se jugó una primera mitad intensa, física y sin demasiados espacios. El 0-0 al descanso dejaba el partido abierto, pero también la sensación de que el Brighton estaba compitiéndolo exactamente como quería.
Haley y Hayes golpean al Arsenal tras el descanso
La eliminatoria cambió del todo en la reanudación. Haley aprovechó un robo en campo rival y sacó un derechazo desde una posición complicada para clavar el balón en la escuadra y poner el 0-1. Fue un gol de muchísimo impacto, no solo por el momento, sino porque obligó al Arsenal a correr detrás del partido desde muy pronto en la segunda parte.
Renée Slegers intentó agitar el encuentro con cambios ofensivos, buscando más presencia arriba y más desequilibrio en los últimos metros. Pero el Brighton volvió a golpear poco después. En un córner botado por Kirby, Hayes apareció con demasiada libertad dentro del área y cabeceó al fondo de la red para hacer el 0-2. Ahí el partido ya se puso claramente cuesta arriba para un Arsenal que no encontraba ni ritmo ni claridad para responder.
Las locales todavía tuvieron alguna opción para meterse de nuevo en el partido. Una recuperación en área rival acabó en un centro peligroso al que Kitty no llegó por muy poco, y en el tramo final también hubo una acción polémica en un córner en la que se reclamó penalti. Pero el Brighton no se desordenó, defendió con firmeza y sostuvo una ventaja que había construido con mucho mérito. El Arsenal empujó, sí, pero nunca logró romper la solidez de un rival que fue más valiente, más intenso y bastante más preciso en los momentos decisivos.
La sorpresa saltó en Meadow Park y dejó al Arsenal sin semifinales. El Brighton, en cambio, se llevó el premio grande tras un partido de mucha personalidad: presión alta, convicción y dos golpes en el momento exacto para tumbar a uno de los favoritos.












