La Ternana Women cayó 2-0 ante el Parma en un duelo clave por la permanencia en la Serie A femenina. Tras el encuentro, Marika Massimino, recientemente convocada por primera vez a la selección absoluta italiana, compartió sus sensaciones sobre el partido y el momento del equipo.

Massimino reconoció que la derrota fue especialmente dolorosa por tratarse de una rival directa y subrayó la importancia del enfoque colectivo: «Era un partido que no podíamos permitirnos fallar, sobre todo por la actitud». La jugadora lamentó la falta de contundencia en el primer tiempo y la escasa eficacia en las jugadas a balón parado, aspectos que marcaron el desarrollo del encuentro.
La centrocampista expresó que el vestuario terminó «muy enfadado» y que ahora toca mirar hacia adelante, centrándose ya en el próximo compromiso ante la Fiorentina tras el parón internacional. Para Massimino, esta pausa será una oportunidad para «poner en orden las ideas» y reforzar el trabajo colectivo de cara a los retos que quedan.
«Quería ir a la selección con algún punto más, pero ahora solo queda disfrutar esta experiencia y seguir trabajando tras una derrota tan importante», señaló Massimino sobre su estreno con la Azzurra.
El caso de Massimino ilustra cómo los procesos de profesionalización y pertenencia se entrelazan en momentos de dificultad deportiva. Su testimonio refuerza la importancia de cuidar tanto lo emocional como lo táctico en equipos que luchan por objetivos colectivos exigentes.













