Ema Modric ya tiene su primer título como futbolista de la cantera del AC Milan. La joven rossonera conquistó la Copa Garino sub-13 en Turín, en un recorrido en el que su equipo superó a la Juventus en la final, al Inter por 2-0 en semifinales y al Sassuolo por 3-1 en cuartos, partido en el que además ella marcó.
Mucho más que un apellido
Nacida en 2013, Ema está empezando a hacerse un sitio propio en el fútbol base italiano. Su llegada al Milan se produjo tras el traslado familiar a Milán por la nueva etapa profesional de Luka Modric, y antes de ese salto ya había jugado en el Madrid CFF, donde continuó su formación en España.
Una final seguida a distancia
La imagen del título también deja una escena muy actual del fútbol en familia. Luka Modric no pudo estar en Turín porque se encontraba concentrado con el primer equipo del Milan para su partido en Nápoles, pero siguió la final por FaceTime. En directo sí estuvieron su madre, Vanja, y sus hermanos, Ivano y Sofía, acompañando un trofeo que la prensa italiana y española presenta como el primero de Ema con la camiseta rossonera.
Ema Modrić, hija de Luka, ganó ayer su PRIMER TÍTULO con el AC Milan Femminile:
— Mundo Pelota (@mundopelotanet) April 7, 2026
Con su padre viéndola por FaceTime, se consagró con las rossonere Sub-13 en la Copa Garino, imponiéndose en semis al Inter y en la final a la Juventus.
Salió ganadora nata como su padre. ❤️🖤🇭🇷 pic.twitter.com/bc3yk8lPyJ
La frase que vuelve
“Es muy buena. Va a ser mejor que papá, seguro”.
La frase la pronunció Luka Modric tiempo atrás y ahora ha vuelto a circular con fuerza después del título de su hija. Tiene algo de orgullo paterno, claro, pero también señala una idea importante: Ema Modric ya no solo aparece en los focos por su apellido, sino por rendimiento, presencia y resultados en el campo.
Lo que deja esta noticia
En una época en la que el fútbol femenino de base gana más espacio y más atención, historias como la de Ema Modric ayudan a mirar hacia abajo, hacia la cantera, que es donde de verdad empiezan los cambios. Conviene seguir su evolución no por ser “la hija de”, sino porque ya ha dado su primer paso competitivo con balón, gol y trofeo.













