El Real Unión de Tenerife Santa Cruz jugará la próxima temporada en Primera Federación Iberdrola después de cerrar el curso con una goleada de autoridad: 9-1 ante el Futbolellas CFF Torrejón. El equipo canario dependía de sí mismo en la última jornada y no dejó margen al suspense: tres puntos, liderato confirmado y ascenso directo.
Un ascenso construido desde la regularidad
El salto de categoría no se explica solo por una tarde redonda. El Real Unión recuperó el primer puesto en la jornada 17 y ya no lo soltó hasta el final. Su hoja de ruta habla de un bloque fiable: 18 victorias, seis empates, dos derrotas y 60 puntos para coronar una temporada de mucho oficio.
Bajo la dirección de Roberto Hernández, las tinerfeñas han convertido la constancia en su mejor argumento. En competiciones como Segunda Federación FUTFEM, donde cada desplazamiento pesa y los campos no siempre ofrecen las mismas condiciones, sostener el nivel durante meses tiene un valor enorme.
Goles para abrir camino
También ha sido clave la pegada. Gara González y Bencharra Padilla acabaron como máximas goleadoras del club, nombres propios de un ascenso que confirma el crecimiento del proyecto.
Ahora, el reto cambia de tamaño. La Primera Federación Iberdrola exigirá más ritmo, más profundidad de plantilla y más estructura alrededor del equipo. Pero el primer paso ya está dado: el Real Unión de Tenerife Santa Cruz ha ganado su liga y se ha ganado también el derecho a mirar hacia arriba.










