La lateral irlandesa cerrará una etapa de 11 años y 305 partidos en el club. Para Renee Slegers, su salida obliga a Arsenal a redistribuir funciones, no a buscar una copia exacta.

Renee Slegers ha situado la salida de Katie McCabe como una transición deportiva de alto impacto para Arsenal. La entrenadora considera que la internacional de la República de Irlanda es una “leyenda del club” y que reemplazarla de manera directa “no es posible”.
McCabe, de 30 años, dejará el equipo cuando expire su contrato al final de la temporada. Su etapa en el norte de Londres se cierra con 305 partidos en 11 años, una cifra que explica tanto su peso competitivo como su valor dentro de la estructura del vestuario.
Una salida que afecta al juego y al liderazgo
Slegers destacó especialmente la inteligencia futbolística de McCabe: su lectura de espacios, la toma de decisiones en momentos de presión y la capacidad para trasladar ideas al césped. No se trata solo de una baja en el carril izquierdo, sino de una futbolista que concentraba lectura táctica, continuidad y liderazgo competitivo.
La lectura deportiva es clara: Arsenal no podrá sustituir a McCabe con una réplica individual. El ajuste tendrá que ser colectivo, con una redistribución de responsabilidades en la banda, en la salida de balón y en los momentos de gestión emocional del encuentro.
Los datos de una etapa consolidada
- 305 partidos con Arsenal.
- 11 años de continuidad en el club.
- Capitana de la República de Irlanda.
- Campeona de la Women’s Super League en 2019.
- Parte del equipo que logró la Champions League la temporada pasada.
- También suma una FA Cup, tres Copas de la Liga y una Champions Cup en su etapa en Londres.
Ese recorrido sitúa a McCabe dentro de una generación clave para la profesionalización reciente de Arsenal. Su continuidad durante más de una década no solo refleja rendimiento, sino también adaptación a distintas fases del proyecto deportivo.
Anfield, segundo puesto y una despedida compartida
Arsenal visitará a Liverpool el sábado con el objetivo de asegurar la segunda posición en la WSL. El encuentro tendrá un componente simbólico añadido: será la primera visita del equipo a Anfield en 13 años.
El partido también marcará la despedida de Beth Mead antes de dejar el club. A esa salida se suman las de Laia Codina y Victoria Pelova, previstas para el verano, dentro de una ventana de ajustes relevante para la planificación de la plantilla.
Un relevo que tendrá que ser estructural
La marcha de McCabe no se reduce a cubrir una demarcación. Arsenal pierde una futbolista capaz de sostener ritmo competitivo, interpretar ventajas y ofrecer liderazgo en contextos de exigencia. Por eso, la respuesta de Slegers apunta menos a un fichaje espejo y más a una reorganización de roles.
Para el club, el reto será convertir una salida de peso en una evolución funcional: mantener la solidez del carril, proteger la circulación desde atrás y asegurar que el liderazgo se distribuya entre varias futbolistas de la plantilla.












