El FC Barcelona llegará a la final de la Champions con la posibilidad de cerrar su segundo póker de títulos después de haber levantado ya la Supercopa de España, la Liga F Moeve y la Copa de la Reina. El equipo de Pere Romeu afronta así un último examen que no solo mide un trofeo europeo, sino también la capacidad de repetir una temporada total.
La final se jugará el sábado 23 de mayo a las 18:00 horas en el Ullevaal Stadion de Oslo ante el Olympique Lyonnais. El recorrido previo ya deja una dimensión clara del curso azulgrana: victoria por 2-0 ante el Real Madrid en la Supercopa, undécima liga certificada tras el 1-4 al Espanyol y undécima Copa de la Reina conseguida con el 3-1 frente al Atlético de Madrid.

Una final que pone a prueba la dimensión del proyecto
El reto no es menor. El Olympique Lyonnais ha ganado cinco de los seis enfrentamientos previos entre ambos equipos, un dato que coloca el contexto competitivo en primer plano y obliga a leer la final como algo más que una cita de cierre. También explica por qué el Barça necesita una actuación de máxima precisión para convertir esta temporada en otro hito de época.
Hasta ahora, el club solo ha completado el póker una vez, en la temporada 2023/2024. Repetirlo significaría ampliar un palmarés que ya suma 32 títulos oficiales y confirmar que la superioridad doméstica también puede sostenerse en la cita más exigente del calendario continental. No es solo una final: es la posibilidad de convertir otro curso brillante en una referencia histórica.














