Julia Šimić ve a la Frauen-Bundesliga en un punto de cambio claro: el Bayern se ha escapado y el Wolfsburgo ya no aparece como contrapeso inmediato. La exfutbolista de ambos clubes interpreta que la distancia no es solo de resultados, sino también de estructura, continuidad y capacidad competitiva internacional.
Su análisis llega después de una temporada en la que el Bayern volvió a ser campeón y el Wolfsburgo cerró un ciclo con salidas de mucho peso, entre ellas Alexandra Popp, Lineth Beerensteyn, Vivien Endemann y Ralf Kellermann. Para Šimić, ese contexto obliga al club de Wolfsburgo a ajustar expectativas y reconstruir sin el mismo margen de mercado que tuvo en otros momentos.
Una liga que busca recuperar tensión
La tesis principal es incómoda para la Bundesliga: en el corto plazo, Šimić no ve a ningún equipo capaz de ofrecer una oposición real al Bayern. Sí señala a Stuttgart, Eintracht Frankfurt, Bayer Leverkusen o el futuro Dortmund como proyectos con recorrido, pero más como amenazas a medio plazo que como rivales ya preparados para discutir el dominio bávaro.
La creación de una liga propia fuera del marco directo del DFB aparece en la entrevista como una oportunidad estructural. Šimić la lee como una vía para atraer inversión, profesionalizar áreas, mejorar infraestructuras y devolver atractivo internacional a una competición que necesita más igualdad para no quedar por detrás de Inglaterra, España, Francia o Italia.
Fuente oficial: Merkur.






