El Collerense vuelve a aparecer en el centro emocional del fútbol femenino español antes del España-Inglaterra de Son Moix. Patri Guijarro, Cata Coll, Lucía Corrales y Mariona Caldentey comparten origen mallorquín y pasado en el club palmesano, una conexión que da al partido una lectura territorial y formativa más profunda que la de una simple previa.
La selección llega a Mallorca con el billete directo al Mundial de Brasil 2027 en juego y con Inglaterra como rival que ha marcado sus últimos grandes cruces. Pero la cita también permite mirar hacia abajo en la pirámide: a los clubes que detectan talento, sostienen primeras etapas y ayudan a que una isla relativamente pequeña coloque cuatro nombres propios en una convocatoria de máxima exigencia.
Cata Coll responde a @santi_baldovino
— 🏆🏆🏆Flepe Futbol Fem⭐⭐⭐ (@FlepeFutbolFem) June 2, 2026
“Siempre estaré agradecida al Collerense” pic.twitter.com/7cfE6zeOMK
Cuatro caminos nacidos en Mallorca
La fuente sitúa a las cuatro protagonistas con una raíz clara: Patri Guijarro nació en Palma, Cata Coll creció en Pòrtol, Lucía Corrales procede de Inca y Mariona Caldentey, de Felanitx. Todas pasaron por el Collerense, un club de barrio que ha funcionado como punto de partida para futbolistas que después han encontrado recorrido en la élite.
Ese detalle importa porque ayuda a explicar el valor de las estructuras locales. La formación no aparece solo en academias de grandes clubes: también se construye en campos cercanos, entrenadoras que acompañan procesos tempranos y entornos donde las jugadoras empiezan a competir antes de dar el salto a proyectos profesionales.
Son Moix como regreso y escaparate
Para España, el partido ante Inglaterra tiene una consecuencia competitiva directa. La derrota previa en Wembley dejó a la selección en una posición exigente dentro de la carrera hacia el Mundial, y Son Moix aparece como una oportunidad para recuperar terreno ante una rival de primer nivel.
La dimensión mallorquina añade otra capa. Jugar en la isla convierte a Guijarro, Coll, Corrales y Caldentey en referencias visibles para una comunidad que ha seguido su progresión desde etapas muy tempranas. No es solo una historia de pertenencia: es una señal concreta de lo que puede generar un tejido formativo cuando encuentra continuidad, exigencia y salida competitiva.
La presencia de Aitana Bonmatí, de nuevo disponible para Sonia Bermúdez según la previa de AS, completa el marco deportivo de una cita de alta responsabilidad. España necesita rendimiento inmediato, pero también llega con una fotografía simbólica potente: cuatro futbolistas mallorquinas en casa y un club de base, el Collerense, reconocido como parte de ese recorrido.
Fuente: AS.






