Albania cerró una noche histórica con un 5-2 ante Montenegro y convirtió la última jornada del grupo B1 en el mayor resultado competitivo de su selección femenina. La victoria no solo dejó tres puntos: aseguró por primera vez el acceso al play-off del Mundial 2027 y confirmó la continuidad del equipo en la Liga B del sistema UEFA.
El valor del marcador está en el contexto. Albania necesitaba transformar su crecimiento en una consecuencia tangible y lo hizo ante una rival directa, en un partido que la federación albanesa presenta como el punto más alto de un recorrido construido desde la constancia del grupo y el trabajo de Armir Grima.
Play-off mundialista y permanencia en Liga B
La clasificación al play-off abre una ruta inédita hacia Brasil 2027. Albania todavía tendrá que superar eliminatorias, pero ya ha cruzado una frontera deportiva relevante: pasa de competir por sostenerse a entrar en una fase donde el Mundial empieza a ser una posibilidad real.
La otra consecuencia es igual de importante para el medio plazo. Mantenerse en la Liga B permite a Albania seguir midiéndose a selecciones de un nivel competitivo exigente en los próximos ciclos europeos, una plataforma clave para no perder ritmo ni retroceder en el desarrollo internacional.
Un grupo que firma su mejor registro
El triunfo ante Montenegro también elevó a Albania hasta los 7 puntos en la fase de grupos, su mejor registro en una Liga B. Ese dato ayuda a leer la noticia más allá de una noche concreta: hay resultado, hay clasificación y hay una señal de continuidad dentro de un mapa europeo cada vez más competido.
El 18 de junio conocerá su rival en la primera ronda del play-off. Hasta entonces, el 5-2 queda como una referencia de identidad para una selección que ha encontrado una forma de crecer sin salir del foco competitivo: sumar, sostener categoría y abrir una puerta mundialista que nunca antes había tenido tan cerca.
Fuente oficial: Federación Albanesa de Fútbol.






