La Copa do Brasil Femenina 2026 ya tiene definido el mapa de sus octavos de final, con cruces de peso como Ferroviária-Corinthians y con Atlético-MG ante Atlético-PI como uno de los emparejamientos confirmados por sorteo. La ronda tiene como fecha base el 22 de julio y mantiene el formato de partido único.
En el caso del Atlético-PI, la noticia fija un nuevo paso después de eliminar al Santos y avanzar entre las dieciséis mejores del torneo. Su siguiente rival será Atlético-MG, que ejercerá como mandante por la definición del sorteo. El horario y la sede concreta todavía quedan pendientes de confirmación por parte de la CBF.
SORTEIO DA 4ª FASE CONCLUÍDO COM SUCESSO ✅
— Copa do Brasil Feminina (@copadobrasilfem) June 15, 2026
Vai ter uma galera aí visitando o Rio de Janeiro, hein? 👀 E aí, pra qual partida vocês estão mais ansiosos?#CopaDoBrasilFeminina pic.twitter.com/iqGIGn6J1I
Ocho cruces y una ronda sin margen
Los octavos quedan formados por Fluminense-Cruzeiro, Flamengo-3B da Amazônia, Botafogo-Bragantino, Ferroviária-Corinthians, Vasco contra Mauaense o São Paulo, Coritiba-Internacional, Itabirito-Bahia y Atlético-MG-Atlético-PI. Los clubes situados a la izquierda ejercerán como locales.
La estructura aumenta la tensión competitiva. Hasta octavos, la Copa do Brasil se resuelve a partido único y, si hay empate en el tiempo reglamentario, la clasificación se decide en los penaltis. A partir de cuartos de final, el torneo pasará a eliminatorias de ida y vuelta.
Una Copa que ordena el calendario brasileño
El torneo reúne a 66 equipos y volvió a ocupar un espacio relevante dentro del fútbol femenino brasileño. Su formato mezcla clubes de diferentes divisiones y territorios, lo que abre oportunidades para proyectos menos expuestos y también exige a los equipos de élite adaptarse rápido a una competición de eliminación directa.
El sorteo todavía queda atravesado por una resolución pendiente: el duelo entre Itacoatiara y Mauaense fue anulado por el STJD por una aplicación incorrecta de las reglas de juego. Esa situación mantiene abierta una parte del cruce con Vasco y recuerda que la Copa también se juega en los detalles reglamentarios, no solo en el calendario.
Para Brasil, la ronda deja una fotografía amplia de su ecosistema: clásicos de peso, clubes tradicionales, representantes regionales y una competencia que obliga a sostener profundidad de plantilla más allá del Brasileirão. La Copa do Brasil Femenina entra así en una fase donde cada partido puede modificar el relato del torneo.
Fuente: ge.






