Camboya y Arabia Saudí alcanzaron sus mejores posiciones históricas en el ranking FIFA femenino, una señal pequeña pero relevante dentro del crecimiento competitivo de Asia. Camboya subió cuatro plazas hasta el puesto 113 y Arabia Saudí avanzó tres hasta el 157, dos movimientos que FIFA situó entre las novedades destacadas de la actualización publicada el 16 de junio.
El ranking llegó después de 119 partidos relevantes desde la anterior edición, con eliminatorias mundialistas en Europa y Sudamérica y actividad clasificatoria africana para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. En la parte alta, España mantiene el liderato, Estados Unidos sigue segunda y Alemania supera a Inglaterra para entrar en el podio.
Asia suma señales fuera del foco habitual
La lectura asiática no se limita a las grandes selecciones. Corea del Norte permanece en el puesto 11 y sigue cerca del top 10, pero los avances de Camboya y Arabia Saudí apuntan a otra capa del mapa: federaciones que todavía están construyendo más partidos, más estructura y más continuidad internacional para sus selecciones femeninas.
En ese contexto, Camboya aparece como una historia especialmente valiosa para el Sudeste Asiático. Subir en el ranking no garantiza por sí solo un salto estructural, pero sí refleja que la selección empieza a acumular resultados y presencia en un ecosistema regional donde Vietnam, Filipinas y Tailandia han marcado buena parte de la conversación reciente.
Un ranking con 198 federaciones
FIFA también destacó que la clasificación vuelve a reunir 198 federaciones miembro, igualando el récord de diciembre de 2025. Ese dato importa porque mide algo más que posiciones: muestra cuántas selecciones femeninas están entrando en circuitos oficiales con suficiente actividad para ser evaluadas.
La próxima actualización está prevista para el 20 de octubre de 2026. Hasta entonces, el reto para selecciones como Camboya y Arabia Saudí será convertir el máximo histórico en un punto de apoyo: más ventanas internacionales, rivales adecuados, planificación estable y una base competitiva que no dependa de una única racha de resultados.
Fuente oficial: FIFA.




