El Cornellà tendrá primer equipo femenino a partir de la temporada 2026/27, un paso relevante dentro de la nueva etapa del club desde la llegada de Leo Messi a la propiedad. El proyecto arrancará en la Segunda División Territorial de Catalunya y nace con una idea progresiva: construir una estructura propia, sostenible y conectada con el talento local.
La noticia no se reduce a la apertura de una nueva plantilla. Para una entidad con arraigo formativo en el fútbol catalán, incorporar un equipo femenino sénior significa ampliar el recorrido disponible para jugadoras de la zona y empezar a ordenar una vía competitiva que pueda crecer con el tiempo. El punto de partida será modesto en categoría, pero importante en lectura estructural.
Un proyecto desde la base territorial
Según la información publicada por AS, el Cornellà comenzará su camino en la Segunda División Territorial catalana con una apuesta por futbolistas locales y por una estructura que permita avanzar de forma gradual. Esa elección encaja con una lógica de club: antes de mirar a objetivos mayores, el primer paso pasa por fijar entrenamientos, plantilla, cuerpo técnico y continuidad competitiva.
El cuerpo técnico estará encabezado por Edu de Grandi como primer entrenador, acompañado por David López, Toni Mejide y Carla Rodríguez. La composición del staff da una primera fotografía del proyecto: no se anuncia solo una inscripción federativa, sino un equipo con responsables definidos para iniciar el trabajo desde el primer curso.
La dimensión institucional del movimiento
La creación del equipo femenino forma parte del plan de modernización y crecimiento del Cornellà desde la entrada de Messi en el club. En ese contexto, el fútbol femenino aparece como una pieza necesaria para que la entidad no construya su futuro deportivo mirando solo a una parte del ecosistema.
Para el fútbol femenino español, este tipo de movimientos también tienen valor fuera del foco de la Liga F. La ampliación de estructuras en clubes con implantación local ayuda a ensanchar la base, genera más espacios de competición y ofrece referentes cercanos a jugadoras que necesitan caminos reales más allá de los grandes proyectos profesionales.





