Jasmine Matthews se convierte en el primer fichaje del Wolves en su nueva etapa profesional. La defensa inglesa llega con un contrato de dos años tras salir del Burnley y refuerza a un equipo que prepara su debut en la WSL 2 con una incorporación de experiencia contrastada.
El movimiento tiene un valor simbólico y deportivo. Wolves no solo suma una central para ampliar las opciones de Dan McNamara: inaugura su mercado profesional con una futbolista que conoce la élite inglesa, ha competido en la Women’s Super League y puede ayudar a elevar los estándares internos de un vestuario en transición.
Experiencia para una plantilla que cambia de escala
Matthews empezó su carrera en Bristol City y ha acumulado más de 150 partidos en la Women’s Super League. También disputó la UEFA Women’s Champions League con Bristol City y Liverpool, club en el que vivió dos etapas y con el que logró el ascenso desde el Championship en 2022.
Ese recorrido explica la apuesta del Wolves. La defensa no llega solo para ocupar una posición: aporta lectura competitiva, liderazgo y conocimiento de las exigencias del fútbol profesional. En un equipo que afronta un cambio de categoría estructural, ese tipo de perfiles puede acelerar la adaptación del grupo.
Wolves prepara su aterrizaje en la WSL 2
McNamara ya había identificado a Matthews tras verla competir con Burnley la temporada pasada. El técnico subrayó su calidad, su capacidad para liderar y su experiencia en entornos de máxima exigencia, tres elementos especialmente útiles para un club que necesita combinar entusiasmo de ascenso con oficio competitivo.
La exinternacional inglesa en categorías sub-17, sub-19 y sub-23 llega a Wolverhampton en un momento fundacional. Su fichaje marca el tono de la planificación: Wolves quiere construir su entrada en la WSL 2 con futbolistas capaces de sostener el salto profesional desde el primer día.
Fuente oficial: WSL Football.





