AFE ha solicitado una mediación previa a la vía judicial para desbloquear la comisión negociadora del III Convenio Colectivo de la Liga F. El sindicato sostiene que la patronal se niega a constituir la mesa pese al resultado del proceso electoral entre las futbolistas de la máxima categoría.
La organización vincula su decisión con la Disposición Adicional 17 de la Ley del Deporte, que reconoce legitimidad para negociar en convenios de ámbito superior al de empresa a los sindicatos que alcancen al menos el 10 por ciento de los votos válidos emitidos. Según los datos difundidos por AFE, participaron 208 futbolistas: 177 apoyaron al sindicato, el 85,1 por ciento; FUTPRO recibió 28 votos; Futbolistas ON, uno; y hubo dos votos en blanco.
Una negociación bloqueada antes de empezar
El conflicto no afecta solo al calendario de reuniones. La constitución de la comisión negociadora es el primer paso para abordar el nuevo marco laboral de las futbolistas de Primera División, un terreno donde salario, condiciones de trabajo, garantías de profesionalización y derechos colectivos siguen teniendo impacto directo en la estabilidad de las carreras deportivas.
AFE acusa a la Liga F de no respetar el resultado del proceso democrático y defiende que la mesa debe formarse de acuerdo con los porcentajes obtenidos. La patronal, presidida por Beatriz Álvarez, queda así situada ante una mediación que puede marcar el tono de una negociación especialmente sensible para el ecosistema profesional español.
El convenio como termómetro de profesionalización
La disputa llega en un momento en el que la Liga F necesita consolidar avances institucionales sin perder de vista a las protagonistas. La negociación colectiva no es un trámite administrativo: define el marco desde el que las futbolistas pueden sostener su rendimiento, planificar su carrera y participar en un campeonato que aspira a crecer con estándares laborales cada vez más claros.
Si la conciliación no prospera, AFE anuncia que iniciará el proceso judicial formal para reclamar la constitución inmediata de la mesa. Ese escenario alargaría el bloqueo y trasladaría a los tribunales una cuestión que, por su alcance, condiciona la gobernanza laboral de la máxima categoría del fútbol femenino español.
Fuente: Europa Press.





