Nia Künzer sitúa a la sub-19 alemana en una fase de crecimiento antes de la Eurocopa de Bosnia y Herzegovina. La directora deportiva de la DFB valoró la clasificación del equipo de Melanie Behringer, el estreno ante la anfitriona Bosnia y Herzegovina y la conexión cada vez más directa entre la sub-19, la sub-23 y la absoluta.
La lectura de Künzer parte de un dato competitivo claro: Alemania llega a la fase final sub-19 después de superar un camino exigente de clasificación y con la referencia reciente de una sub-17 que fue campeona de Europa y obtuvo billete mundialista. Para la federación, que las dos selecciones formativas estén en rondas finales en el mismo año confirma una línea de trabajo que ya no se entiende como un bloque aislado.
Un torneo para medir el nivel real del grupo
La Eurocopa sub-19 se disputa en Bosnia y Herzegovina y Alemania abre el torneo ante la selección anfitriona, un partido que Künzer considera importante para construir una buena posición en el grupo. El objetivo no se reduce al resultado inmediato: competir contra las mejores selecciones europeas permite a las jugadoras gestionar presión, ritmo internacional y escenarios que no siempre aparecen en el calendario de clubes.
La dirigente también señaló que el equipo ha crecido como grupo en los últimos meses, aunque llega con ausencias relevantes como Rosa Rückert, Lotta Wrede y Jonna Wrede. Ese contexto obliga a repartir responsabilidad, pero también abre espacio para que otras futbolistas den un paso adelante en una edad clave para consolidar hábitos competitivos.
La sub-19 como puente hacia la absoluta
El mensaje de la DFB conecta la actualidad del torneo con una idea estructural: la sub-19, la sub-23 y la selección absoluta deben trabajar como un recorrido reconocible para las futbolistas. Künzer defendió que los caminos se han acortado cuando el rendimiento y la evolución acompañan, y citó el papel de la sub-23 como eslabón para acercar talento joven al equipo de Christian Wück.
Ese marco también ayuda a explicar la importancia de los torneos de formación. Muchas internacionales alemanas pasaron antes por Europeos o Mundiales de categorías inferiores, experiencias que fortalecen el criterio competitivo y la confianza para sostener carreras de alto nivel. Con la absoluta ya clasificada para el Mundial de 2027 y la mirada puesta en la Eurocopa de 2029 en casa, la generación sub-19 aparece como parte de una planificación más amplia.
Fuente oficial: DFB.





