Aitana Bonmatí volvió a poner la Liga F en el centro de la conversación durante una entrevista con Diario AS en el contexto del Mundial masculino de 2026. La futbolista del FC Barcelona y de la selección española defendió que el fútbol femenino en España tiene campeonas, Balones de Oro y referentes suficientes para crecer, pero reclamó una apuesta real por la competición doméstica.
La frase tiene valor porque llega de una de las voces con más autoridad del juego. Aitana no habló solo desde el escaparate individual: conectó su posición como referente global con una necesidad estructural. España ha acumulado títulos, talento y reconocimiento internacional, pero la consolidación de la Liga F sigue dependiendo de inversión, continuidad y compromiso más allá de la visibilidad puntual.
La Liga F como tarea pendiente
En la entrevista, Bonmatí subrayó que al fútbol femenino español todavía le queda recorrido y señaló especialmente el margen de mejora de la liga. Su lectura encaja con un debate persistente: el éxito de la selección y del Barça ha colocado a las futbolistas españolas en la élite, pero ese impulso no siempre se traduce con la misma fuerza en estructuras de club, seguimiento sostenido y condiciones competitivas homogéneas.
Ese contraste explica por qué sus palabras importan. Cuando una jugadora con impacto mundial pide que haya gente que apueste de verdad, el mensaje no se limita a una reivindicación abstracta. Habla de retorno, producto, estabilidad, calendario, audiencias y capacidad para que más futbolistas puedan desarrollar carreras profesionales dentro del propio ecosistema español.
Brasil 2027 y una nueva etapa en el Barça
Aitana también miró hacia el Mundial femenino de Brasil 2027, donde España defenderá el título conseguido en Australia. La centrocampista situó el disfrute como una clave personal de rendimiento: después de ganar el Mundial con 23 años, entiende que jugar liberada y conectada con su fútbol puede ser tan importante como convivir con la presión de una selección campeona.
La entrevista dejó además una lectura sobre el FC Barcelona. Bonmatí asumió que el equipo entra en una etapa nueva tras la salida de futbolistas importantes, pero defendió que la identidad y el estilo seguirán siendo reconocibles. Para una plantilla que mezcla referentes, jugadoras jóvenes e incorporaciones, ese acompañamiento interno será una parte importante del próximo ciclo competitivo.
Fuente: Diario AS.






