La Liga Femenil BBVA estrenará en el Apertura 2026 un formato con dos grupos de nueve equipos y 14 partidos por club en la fase regular. La competición mexicana abandona la tabla única como eje de clasificación y abre una etapa diseñada para reducir carga competitiva, ordenar mejor el calendario y reforzar su identidad propia.
El nuevo modelo reparte a los 18 clubes en dos sectores. Cada equipo disputará ocho encuentros frente a rivales de su mismo grupo y seis cruces intergrupales. Al final de la fase regular, los cuatro primeros de cada grupo avanzarán a los cuartos de final, sin repechaje ni Play-In.
Menos partidos y una clasificación más exigente
La reducción a 14 jornadas busca aliviar el desgaste de las futbolistas, especialmente en un calendario que había acumulado jornadas dobles y desplazamientos. La liga también pretende adaptar mejor sus pausas a las ventanas FIFA, un punto relevante para clubes que conviven con convocatorias internacionales y objetivos de selección.
El cambio competitivo llega acompañado de nueva denominación, identidad visual y balón. Más allá de la imagen, la medida marca una decisión estructural: separar la personalidad de la liga femenina del espejo permanente de la competición masculina y construir un producto con necesidades propias.
Fuente: Mediotiempo.





