El Athletic Club ganó 0-1 al Logroño United en Las Gaunas en la segunda jornada de Liga F, pese a disputar más de 75 minutos en inferioridad numérica. Naia Landaluze fue expulsada por doble amarilla en el minuto 14 y el equipo vasco tuvo que reorganizarse muy pronto, pero encontró el gol en el 33 por medio de Maddi Torre y sostuvo la ventaja hasta el final. El Logroño acumuló llegadas y dispuso de una jugadora más durante casi todo el encuentro, aunque volvió a mostrar dificultades para convertir su producción ofensiva en gol.
El partido empezó con un ritmo alto y ocasiones en las dos áreas. María Barquero obligó a Adriana Nanclares a intervenir en el primer minuto y el Athletic respondió poco después con dos llegadas consecutivas de Irene Oguiza y Jone Amezaga. Ese intercambio inicial anticipó un encuentro abierto, pero la expulsión de Landaluze cambió el escenario antes de cumplirse el primer cuarto de hora.
La expulsión obliga al Athletic a cambiar el plan
Landaluze ya había sido amonestada en los primeros minutos y recibió una segunda amarilla en el 14 después de otra entrada. La revisión descartó la roja directa, pero la doble amonestación dejó igualmente al Athletic con diez. Desde ese momento, el equipo de Víctor Martín tuvo que reducir riesgos, proteger mejor el carril central y escoger con más cuidado los momentos para avanzar.
El Logroño intentó aprovechar la superioridad numérica aumentando su presencia en campo rival. Sin embargo, el Athletic mantuvo una estructura defensiva compacta y consiguió limitar las situaciones claras durante varios minutos. Las locales tuvieron más balón, pero no siempre encontraron el pase que rompiera la última línea.

Maddi Torre aprovecha una acción a balón parado
El golpe decisivo llegó en el minuto 33. Una falta cometida por Morcillo cerca del área permitió al Athletic encadenar varios remates en la misma acción. Miralles respondió al primero, el segundo se estrelló en el larguero y Maddi Torre apareció en el tercero para marcar el 0-1. El gol cambió todavía más la exigencia para ambos equipos: el Athletic pasó a defender una ventaja mínima con diez y el Logroño quedó obligado a acelerar.
Antes del descanso, el equipo riojano dispuso de oportunidades para empatar. Mía Asenjo, Ana Franco e Isina encontraron situaciones de remate, pero faltó precisión. La incapacidad para transformar ese tramo de presión en el 1-1 permitió al Athletic llegar al intermedio con una ventaja que, por el contexto del partido, tenía un valor competitivo especialmente alto.
Nanclares sostiene la ventaja en la segunda parte
Tras el descanso, el Logroño volvió a instalarse cerca del área rival. El Athletic redujo todavía más su altura defensiva y buscó transiciones para aliviar la presión. En una de ellas, Oguiza llegó a marcar en el minuto 53, pero el gol fue anulado por fuera de juego.
La ocasión más clara del conjunto local llegó en el minuto 72. Mía Asenjo encontró espacio para finalizar, pero Adriana Nanclares respondió con una parada decisiva. En el tramo final, Falfán y Mawete también estuvieron cerca del empate, aunque la defensa visitante sostuvo el área y consiguió proteger el resultado hasta el final.
La lectura del partido deja dos escenarios opuestos. El Athletic mostró capacidad para reorganizarse muy pronto, defender durante muchos minutos en inferioridad y aprovechar una acción puntual para marcar. El Logroño, en cambio, tuvo una ventaja numérica prolongada y suficientes aproximaciones para cambiar el marcador, pero no consiguió transformar ese contexto favorable en goles.
Resumen Logroño United 0-1 Athletic Club
Qué cambia el 0-1 para Logroño United y Athletic
El Athletic suma su segunda victoria en dos jornadas después del 3-1 ante el FC Badalona Women en el estreno y mantiene un inicio de temporada de pleno de puntos. Su próximo compromiso será el 12 de septiembre frente al RCD Espanyol.
El Logroño United, que había comenzado el curso con un 0-2 frente a la Real Sociedad, encaja su primera derrota. La siguiente jornada volverá a jugar en Las Gaunas, esta vez frente al Valencia CF, con la necesidad de convertir mejor su capacidad para llegar al área rival.






