Mayssa Baha no puede jugar todavía la UEFA Women’s Champions League con el FC Barcelona pese a formar parte de la dinámica del primer equipo. La explicación está en una norma específica de la competición europea: UEFA exige que las futbolistas tengan 16 años o los cumplan antes de terminar el año natural en el que se disputa el partido.
La futbolista del Barça, nacida el 16 de enero de 2011, no alcanzará esa edad hasta 2027. Por eso queda fuera de los partidos de Champions disputados durante 2026, independientemente de que el club considere que está preparada para competir con el primer equipo. No es una decisión técnica del Barcelona ni una sanción: es una cuestión de elegibilidad impuesta directamente por el reglamento de UEFA.
La norma de UEFA que deja fuera a Mayssa Baha
El artículo 31.04 del reglamento de la Women’s Champions League 2026/27 establece que las jugadoras deben tener 16 años o más al finalizar el año natural en el que se disputa el encuentro. La formulación tiene una consecuencia directa para Baha: seguirá teniendo 15 años el 31 de diciembre de 2026 y cumplirá los 16 el 16 de enero de 2027.
Eso explica por qué puede darse una situación aparentemente contradictoria: una futbolista puede estar disponible para el Barcelona en la competición nacional y, al mismo tiempo, ser automáticamente inelegible para la principal competición europea de clubes. La normativa no evalúa en este punto su experiencia, su nivel competitivo o el criterio del cuerpo técnico. La edad funciona como un límite reglamentario absoluto.
En la Champions masculina sí han jugado futbolistas de 15 años
La comparación con la UEFA Champions League masculina abre una cuestión difícil de ignorar. El artículo 30 del reglamento masculino 2026/27 regula la elegibilidad, el registro, la documentación y los controles médicos de los jugadores, pero no incluye una cláusula equivalente que obligue a tener 16 años antes de terminar el año natural.
La diferencia no es teórica. El 4 de noviembre de 2025, Max Dowman debutó con el Arsenal en la Champions frente al Slavia Praha con 15 años y 308 días. UEFA lo reconoce como el futbolista más joven que ha participado en la historia de la competición masculina y como el primer jugador de 15 años en disputarla.
Ese precedente permite ver con claridad qué cambia entre ambos reglamentos. En la competición masculina, un club puede valorar si un futbolista de 15 años está preparado para disputar la Champions siempre que cumpla el resto de requisitos de inscripción. En la Women’s Champions League, una jugadora en una situación equivalente queda excluida por edad antes de que esa valoración deportiva pueda producirse.
Una diferencia reglamentaria difícil de justificar
Los límites de edad pueden responder a objetivos legítimos de protección de menores. La entrada de adolescentes en el fútbol profesional exige seguimiento médico, gestión de cargas y garantías educativas y psicológicas. Pero precisamente ese argumento hace más visible la incoherencia entre ambas competiciones: si la restricción busca proteger a futbolistas menores de 16 años de las exigencias del máximo nivel europeo, la protección no se aplica del mismo modo en la Champions masculina.
El caso de Dowman demuestra que UEFA acepta en una de sus principales competiciones de clubes que un futbolista de 15 años participe si su equipo decide utilizarlo. En la competición de mujeres, el reglamento elimina esa posibilidad. El problema no es que UEFA establezca medidas de protección para las futbolistas jóvenes, sino que esas medidas sean diferentes según la competición y el sexo de quienes participan.
El propio reglamento no explica en el artículo 31.04 qué razón deportiva, médica o de protección justifica que una jugadora de 15 años necesite una prohibición automática mientras un jugador de la misma edad puede competir. Esa ausencia de una regla equivalente en el torneo masculino convierte el caso de Baha en algo más que una cuestión de inscripción: expone un doble criterio dentro de las competiciones de clubes organizadas por la misma institución.
Mayssa Baha no necesita un récord, sino reglas coherentes
El caso tampoco debería convertirse en una carrera por fabricar a la futbolista más joven de la historia de la Women’s Champions League. Baha tiene 15 años y su desarrollo deportivo debe gestionarse atendiendo a su evolución, sus cargas y las decisiones de las personas responsables de su carrera. La precocidad no es un mérito en sí misma ni jugar antes significa necesariamente desarrollarse mejor.
Pero esa cautela puede convivir con otra exigencia: las reglas deben ser coherentes. Si un club puede decidir que un futbolista adolescente está preparado para competir en la Champions masculina, resulta pertinente preguntarse por qué ese mismo margen de decisión desaparece automáticamente en la competición femenina.
Mayssa Baha no puede jugar la Women’s Champions League durante 2026 porque no cumplirá los 16 antes del 31 de diciembre. Mientras tanto, la propia UEFA reconoce que Max Dowman disputó la Champions masculina con 15 años y 308 días. La diferencia está escrita en los reglamentos y deja una pregunta abierta: por qué dos competiciones organizadas por la misma institución aplican criterios distintos a futbolistas menores de la misma edad.
Fuente oficial: UEFA.





