Federica Cappelletti, presidenta de la Serie A Women, situó la sostenibilidad económica y la consolidación del profesionalismo como dos de los retos centrales para el crecimiento del fútbol femenino italiano. La dirigente participó en un encuentro celebrado en Palazzo Lombardia, en Milán, dedicado a las nuevas exigencias de igualdad de oportunidades en el deporte moderno.
La jornada reunió a representantes institucionales y del ámbito deportivo para abordar cuestiones como gobernanza, inclusión, protección de las profesionales, prevención de abusos y discriminación y presencia de mujeres en puestos de decisión. Cappelletti intervino en el panel dedicado al profesionalismo en el fútbol junto al presidente de la Lega Calcio Serie A, Ezio Maria Simonelli.
El siguiente paso tras el profesionalismo: consolidar el sistema
La presidenta de la Serie A Women recordó que el paso al profesionalismo supuso un avance fundamental en materia de derechos, pero defendió que el reto actual consiste en construir condiciones que permitan sostener ese progreso en el tiempo. Su planteamiento pasa por combinar planificación, inversión y capacidad de los clubes para desarrollar proyectos con horizonte de medio y largo plazo.
Entre las áreas señaladas aparecen los sectores juveniles, las infraestructuras, la formación y la comunicación. El objetivo es que el crecimiento no dependa únicamente de momentos concretos de visibilidad o inversión, sino de estructuras capaces de producir estabilidad deportiva y económica.
Más autonomía y capacidad para generar valor
Cappelletti vinculó la sostenibilidad con una mayor autonomía del fútbol femenino y con la posibilidad de que los clubes puedan generar valor dentro de un ecosistema profesional estable. La cuestión no se limita a aumentar ingresos: también implica fortalecer la organización interna, la formación de talento y las condiciones de trabajo que permiten sostener carreras profesionales.
La intervención se produjo en un contexto en el que la Serie A Women continúa desarrollando su modelo después de la profesionalización. El debate planteado en Milán sitúa ahora el foco en cómo convertir ese reconocimiento formal en una estructura con capacidad de planificación, inversión y crecimiento continuado.
Gobernanza, inclusión y protección también forman parte del crecimiento
El encuentro amplió la conversación más allá de la economía. Durante la jornada también se trataron la presencia femenina en los órganos de decisión, el safeguarding, la prevención de abusos y discriminaciones y la función educativa y social del deporte. Esos elementos forman parte de la misma construcción institucional que debe acompañar al desarrollo competitivo.
La lectura que deja la intervención de Cappelletti es que la siguiente fase del fútbol femenino italiano exige pasar del reconocimiento del profesionalismo a su consolidación. Crecer de forma sostenible implica combinar derechos, inversión, gobernanza y estructura, con clubes capaces de planificar y competir sin depender de soluciones a corto plazo.
Fuente oficial: FIGC.




