El Manchester United de Eva Olid encadena diez partidos sin perder entre la Women’s Super League y la Subway Players Cup, una secuencia que ha cambiado el tono de su inicio de temporada y que empieza a mostrar una identidad reconocible bajo la entrenadora catalana. El balance de la racha es de siete victorias y tres empates, con 33 goles a favor y ocho en contra, según los datos recopilados por Artículo 14.
El dato también aparece reflejado por el propio club, que este 6 de noviembre confirmó que el equipo llega a su visita al Aston Villa con diez encuentros consecutivos invicto en todas las competiciones. Más allá de la cifra, el cambio resulta relevante porque llega después de un comienzo de curso irregular y porque coincide con una evolución visible en la forma de competir del United.
De un inicio con dudas a una racha que cambia el escenario
La etapa de Olid en Manchester empezó con exigencia inmediata. El United perdió 2-1 ante el London City Lionesses en su estreno liguero y recibió después un 0-5 frente al Chelsea. El empate 1-1 ante el Arsenal tampoco resolvió de golpe las dudas, pero sí marcó el punto de partida de la actual secuencia sin derrotas.
Desde entonces, el equipo ha enlazado resultados positivos ante West Ham, Sheffield United, Durham, Liverpool, Charlton Athletic, Manchester City, Burnley y Everton, combinando liga y copa. El 0-0 frente al Everton del 31 de octubre llevó la racha hasta los diez partidos y dejó al United con seis encuentros consecutivos sin perder en la WSL.
Una propuesta con más balón, presión alta y mayor control defensivo
La evolución no se explica solo por los marcadores. La propuesta de Olid busca que el Manchester United tenga más iniciativa con balón y pueda instalarse durante más tiempo en campo contrario. Artículo 14 señala que el porcentaje de toques del equipo en el último tercio ha pasado del 12% al 23%, un indicio de una estructura más ambiciosa en ataque.
También hay una mejora defensiva. Tras encajar ocho goles en las tres primeras jornadas de liga, el United solo recibió tres en las cuatro siguientes. Esa reducción del daño rival coincide con una mayor continuidad en el once de WSL y con una estructura que empieza a ser más estable. Ella Toone y Jess Park han ganado peso en la creación, mientras Julia Zigiotti ha aportado llegada y presencia en zonas de remate.
El empate 1-1 ante el Manchester City fue una prueba especialmente significativa: el United puntuó frente a un rival que todavía no había cedido puntos en la competición. Días después, la victoria 3-0 ante el Burnley en copa amplió la racha antes del empate sin goles en Goodison Park.
El reto de convertir la dinámica en posición competitiva
La racha mejora el contexto del proyecto, pero no elimina el trabajo pendiente. Artículo 14 sitúa al Manchester United en la quinta posición de la WSL con doce puntos después de ocho jornadas. El siguiente paso consiste en trasladar la estabilidad reciente a una clasificación más cercana a los puestos de cabeza.
El calendario inmediato ofrecerá una buena medida de esa evolución. El equipo visita al Aston Villa el 8 de noviembre y después recibirá al Crystal Palace, antes de volver a la Subway Players Cup frente al Everton. Para Olid, el objetivo ya no es solo sostener una buena racha, sino demostrar que la estructura construida durante estas semanas puede mantenerse ante distintos contextos de partido.
Según Artículo 14, estos diez encuentros constituyen el mejor registro del club como integrante de la WSL dentro de un mismo año natural. El dato refuerza la lectura de un inicio de ciclo en el que el proceso empieza a traducirse en resultados, pero cuya verdadera dimensión dependerá de la capacidad del United para sostener regularidad durante el resto de la temporada.
Fuente: Artículo 14.






