a portera chilena confirmó la lesión del ligamento cruzado anterior, un frenazo brusco cuando estaba asentada como una de las piezas más fiables bajo palos.
En clave de juego, no es “solo” una baja en la portería: es una jugadora que ordena, achica y sostiene el plan en partidos de marcador corto. El FC Badalona Women ha construido su curso desde la solidez (con 17 goles encajados en 18 jornadas) y la baja obliga a reordenar automatismos: desde la salida en corto hasta la valentía para defender el área en centros laterales, donde Antonia venía dando seguridad.
“Sigo sin poder creerlo… se viene el reto más grande de mi carrera”, dejó escrito, con esa mezcla de shock y determinación que se entiende sin subtítulos. Ahora llega el tramo invisible: quirófano/reha, paciencia y el apoyo de vestuario y grada. Y el calendario no espera: la liga sigue, pero el eco de sus guantes, hoy, pesa un poco más.











