Argelia llega a la WAFCON 2026 con una candidatura más sólida que simbólica: eliminó a Camerún en la fase de clasificación, viene de alcanzar por primera vez los cuartos de final en 2024 y afronta el torneo de Marruecos con una estructura competitiva que ya no encaja en la etiqueta de invitada secundaria.
La selección dirigida por Farid Benstiti construyó su clasificación con autoridad. Primero superó a Sudán del Sur con un 5-0 en la ida y un 3-0 en la vuelta; después firmó el resultado que cambia la percepción del proyecto: 2-1 ante Camerún en Orán y 0-1 en Duala para cerrar la eliminatoria con un global de 3-1.
Una progresión que ya tiene datos
La WAFCON 2026 será la séptima participación de Argelia en la competición. Su mejor registro llegó en 2024, cuando alcanzó los cuartos de final y abrió una etapa de mayor continuidad internacional. Según los datos de CAF, el equipo ocupa el puesto 74 del ranking FIFA y el octavo del ranking continental a 12 de junio de 2026.
Ese crecimiento no se explica solo por un resultado puntual. Benstiti, con pasado en Olympique Lyonnais y PSG, ha dado al equipo una base reconocible: disciplina táctica, mayor cohesión técnica y una mezcla de experiencia internacional con futbolistas de una nueva generación.
Inès Boutaleb, el eje del centro del campo
Dentro de esa evolución, Inès Boutaleb aparece como una de las futbolistas a seguir. Formada en Francia y con recorrido en clubes europeos, la centrocampista ofrece pausa, lectura y capacidad para conectar la salida con los últimos metros. En un torneo de alta exigencia física y emocional, esa gestión del ritmo puede ser una ventaja competitiva.
Argelia no parte como favorita por historial, pero sí llega con argumentos para incomodar a selecciones de mayor recorrido. Su valor está en la consolidación: repetir presencia, competir eliminatorias de peso y sostener una identidad reconocible ante rivales que durante años parecían fuera de alcance.
Fuente oficial: CAF.
