El fútbol femenino australiano vive un momento decisivo tras la publicación del informe Ready for Takeoff, impulsado por el sindicato Professional Footballers Australia (PFA). El documento, liderado por jugadoras y con Elise Kellond-Knight como voz destacada, propone transformar la A-League Women en una liga plenamente profesional, tomando como referencia el salto dado por la WSL inglesa en 2018-19.
La estrategia no se limita a lo deportivo: aboga por reformas en gobernanza, infraestructuras y modelo de negocio, con estadios adaptados y una experiencia de afición centrada en las necesidades del público femenino. El informe critica la falta de inversión y visión específica para el fútbol femenino, señalando que el actual modelo, ligado a los clubes masculinos, podría ser un lastre si no se adapta al nuevo contexto.
El PFA estima que cada club necesitaría invertir alrededor de un millón de dólares por temporada para alcanzar la profesionalización total, pero confía en que el retorno económico sería inmediato gracias al crecimiento del mercado global y la conversión de seguidoras de las Matildas en afición estable para la liga. «No es pesimismo, es una oportunidad», resume Kellond-Knight. La pelota está ahora en el tejado de los dirigentes australianos.
Fuente: The Guardian.













