La NWSL ya ha abierto uno de sus debates de mitad de temporada: quién empieza a perfilarse como candidata al MVP de 2026. En una pieza publicada por la propia liga, las analistas Lori Lindsey, Jill Loyden y Lianne Sanderson situaron sobre la mesa sus primeras lecturas, con Barbra Banda y Kate Del Fava entre los nombres que sostienen la conversación.
El interés de la selección no está solo en señalar favoritas tempranas, sino en mostrar dos caminos distintos hacia el reconocimiento individual. Banda aparece asociada al impacto ofensivo del Orlando Pride, mientras Del Fava representa el peso que puede tener una futbolista del Utah Royals cuando su rendimiento sostiene la estructura colectiva desde otro perfil competitivo.
Un debate todavía abierto
La etiqueta de MVP, a estas alturas, funciona más como termómetro que como sentencia. La temporada aún tiene recorrido suficiente para alterar jerarquías, pero la conversación inicial ayuda a medir qué futbolistas están marcando tendencia y qué equipos empiezan a construir relato competitivo alrededor de sus referentes.
En el caso de Banda, su presencia en cualquier debate individual confirma la dimensión que ha adquirido en la NWSL desde su llegada al Orlando Pride. Su nombre se ha instalado como una referencia de rendimiento, atención defensiva rival y capacidad para condicionar partidos incluso antes de que el tramo decisivo del curso ordene las candidaturas.
Del Fava, por su parte, amplía el tipo de perfiles que pueden entrar en una discusión de MVP. Que una futbolista vinculada al Utah Royals aparezca en este primer corte refuerza la idea de una liga donde el reconocimiento no depende únicamente del escaparate de los equipos más dominantes, sino también de la regularidad y del valor competitivo dentro de contextos más exigentes.
La NWSL mide sus referentes
La lectura de Lindsey, Loyden y Sanderson también coloca el foco en una competición cada vez más acostumbrada a generar debates propios durante la temporada regular. La carrera por el MVP no solo premia estadísticas finales: también recoge influencia, continuidad, peso en el plan del equipo y capacidad para sostener una candidatura semana a semana.
Por ahora, el debate queda en fase temprana. Pero que la NWSL lo active con nombres concretos permite empezar a seguir la evolución de Banda, Del Fava y el resto de candidatas con una mirada más amplia que el resultado inmediato de cada jornada.
Fuente oficial: NWSL.




