Bélgica afronta la última jornada de clasificación mundialista con una obligación clara: golear a Luxemburgo y mejorar el margen de Escocia. Las Red Flames llegan empatadas a 11 puntos con la selección escocesa, pero el grupo se decide por una diferencia de goles que ahora favorece a Escocia, con +18 frente al +14 belga.
El escenario deja poco margen a la especulación. Bélgica y Escocia ya empataron los dos duelos directos, así que el salto al primer puesto depende de lo que ocurra en paralelo. Mientras las Red Flames se miden de nuevo a Luxemburgo, Escocia juega ante Israel en Budapest, un rival al que ya ganó 6-0 el viernes.
El valor real de acabar primera
La selección de Elisabet Gunnarsdottir también viene de ganar 6-0 a Luxemburgo en Lovaina, con un hat-trick de Tessa Wullaert. Ese resultado sostiene la expectativa, pero no garantiza nada: para adelantar a Escocia, Bélgica necesita un partido especialmente eficaz y esperar que el marcador escocés no vuelva a dispararse.
La diferencia importa porque solo la primera clasificada asciende a la Liga A y llega al play-off con una ruta más favorable hacia el Mundial. La segunda seguirá en la Liga B y, sobre el papel, tendrá un cruce más exigente. Por eso la última jornada no solo define una tabla: condiciona el camino competitivo de otoño.
Para las Red Flames, la noche ante Luxemburgo funciona como una prueba de precisión. No basta con ganar; el reto está en convertir dominio en goles, sostener concentración y cerrar una fase en la que cada tanto puede cambiar la ruta mundialista.
Fuente: Starsporttv.





