En el formato «A luci spente» de la Fiorentina, Benedetta Orsi ha compartido una historia de superación que va mucho más allá del césped. La defensora italiana repasó su infancia marcada por el tenis y un grave problema de salud que, a los 12 años, frenó sus sueños deportivos. «Ciertas emociones y derrotas las vives sola», confesó Orsi, recordando el impacto de una masa tumoral benigna que le fue detectada tras fuertes dolores en el hombro.
La operación fue un punto de inflexión: «Me asustó más la reacción de mi madre que el diagnóstico».
Tras dejar el tenis por prescripción médica, Benedetta encontró en el fútbol una nueva pasión. Empezó jugando en la parroquia y, con solo 14 años, debutó en la Serie B como delantera antes de reconvertirse en defensa.
«Cada cosa sucede por algo», reflexiona sobre su trayectoria, marcada por la capacidad de adaptarse y reinventarse. Orsi no olvida la importancia de los estudios ni descarta nuevos retos fuera del fútbol en el futuro, pero su carácter competitivo y resiliente sigue siendo su mayor motor.
Fuente: Calcio Femminile Italiano.













