Cabo Verde ha puesto en marcha un plan técnico de cuatro años para consolidar el fútbol femenino, ampliar la participación y construir un recorrido más estable desde la base hasta la selección. Rui Costa, director técnico nacional de la federación caboverdiana, sitúa este proceso como una apuesta estructural y no como una respuesta puntual al debut del país en la WAFCON 2026.
La presencia de Cabo Verde en el torneo continental, iniciada con una derrota por 2-0 ante Ghana, representa un hito dentro de un trabajo más amplio. El objetivo es aprovechar la visibilidad de la selección para mejorar la formación, fortalecer las competiciones nacionales y crear condiciones que permitan sostener el crecimiento durante los próximos años.
Un plan de cuatro años para ordenar el desarrollo
El departamento técnico que dirige Rui Costa trabaja en la formación de entrenadores, la detección de talento, el fútbol juvenil y la implantación de proyectos a largo plazo en coordinación con organismos como FIFA y CAF. La intención es que las distintas etapas de desarrollo compartan una misma filosofía y que la progresión de las futbolistas no dependa únicamente de iniciativas aisladas.
En el caso específico del fútbol de mujeres, la federación prepara una estrategia para reforzar las competiciones domésticas, elevar los estándares de entrenamiento, aumentar la participación y ofrecer mejores oportunidades a niñas y jóvenes. El planteamiento busca conectar la iniciación, la formación y el alto rendimiento dentro de una estructura reconocible.
La diáspora y el talento local sostienen a la selección
Uno de los ejes del crecimiento ha sido la relación con futbolistas de ascendencia caboverdiana que compiten en Portugal, Inglaterra, España, Polonia, Australia y otros países. La federación ha trabajado para explicarles el proyecto, integrarlas en la selección y construir un vínculo que vaya más allá de una convocatoria concreta.
Ese trabajo internacional convive con la producción de talento dentro del archipiélago. Según Costa, alrededor de la mitad de la plantilla inició su recorrido futbolístico en Cabo Verde antes de avanzar hacia clubes extranjeros, entre ellos FC Porto, Benfica, Braga, Vitória de Guimarães y Beşiktaş. El dato permite entender que la diáspora amplía el nivel disponible, pero no sustituye la necesidad de cuidar el ecosistema local.
Las licencias de clubes, una base para competir mejor
La federación también considera prioritario implantar un sistema sólido de licencias. El proyecto, que involucra a la propia federación, el Gobierno, FIFA y CAF, pretende fijar requisitos en gobernanza, cantera, infraestructuras, administración, finanzas y rendimiento deportivo.
La lógica es directa: clubes más estables pueden formar mejores jugadoras y entrenadores, organizar competiciones con mayor continuidad y alimentar selecciones más competitivas. A largo plazo, ese fortalecimiento podría abrir la puerta a una participación caboverdiana en la Champions africana femenina de clubes.
Más participación y oportunidades para las jóvenes
El plan no se limita a encontrar futbolistas para la selección absoluta. La federación quiere que el fútbol funcione como un espacio de formación, confianza y participación para más jóvenes, también para aquellas que no lleguen al profesionalismo. Esa mirada amplía la importancia del proyecto hacia la educación, el liderazgo y la comunidad.
Cabo Verde afronta así una etapa en la que el resultado inmediato de la WAFCON importa, pero no define por sí solo el proceso. La principal medida del avance estará en la capacidad de mantener competiciones, mejorar la preparación técnica y ofrecer un recorrido sostenible a las siguientes generaciones de futbolistas.
Fuente: Her Football Hub.
