La selección de México venció 1-0 a Australia el domingo 25 de octubre en el Mundial femenino sub-17 de Marruecos y consiguió su clasificación para los octavos de final. Citlalli Reyes marcó el único gol en el minuto 35, tras recibir una asistencia de Natalia Pérez. La victoria permitió al combinado mexicano cerrar el grupo F en segunda posición, con seis puntos, y dejó fuera de la competición a Australia.
México llegó al último partido de la fase de grupos después de perder frente a España y ganar a Chile. Con una nueva victoria, sumó dos triunfos en tres encuentros y avanzó a la fase eliminatoria por quinta vez en su historia. El resultado fue ajustado, pero el equipo generó ocasiones para ampliar la diferencia antes y después del descanso.
Reyes decide en el minuto 35 una primera mitad con ocasiones
México comenzó encontrando vías de llegada al área australiana. Una de las primeras oportunidades fue para Mia Urbano, que entró en el área y buscó la portería con la izquierda. Su lanzamiento se estrelló contra el travesaño, una acción que reflejó la iniciativa ofensiva del equipo mexicano antes de que llegara el gol.
En el minuto 35, la selección consiguió transformar una de sus combinaciones. Natalia Pérez avanzó por el costado derecho y habilitó a Citlalli Reyes, que remató de primeras con la pierna derecha y dirigió el balón hacia la parte inferior de la portería. La acción puso el 1-0 y dio a México una ventaja que ya no perdería.
Reyes alcanzó así su segundo gol del torneo y añadió otro dato a su trayectoria internacional en categorías inferiores. Según Concacaf, sumó su decimotercera participación en un partido de la Copa Mundial sub-17, un registro histórico para México. Ese dato aporta contexto a una actuación decisiva en un encuentro en el que estaba en juego la continuidad en el campeonato.
México conserva la ventaja ante una Australia necesitada de ganar
El partido no quedó resuelto con el tanto de Reyes. Australia tenía que buscar una victoria para mantener opciones de clasificación y el margen mexicano seguía siendo mínimo. Esa situación obligaba a las jugadoras de México a proteger la ventaja sin renunciar a las llegadas que pudieran ampliar el resultado.
En la segunda mitad, Natalia Pérez probó desde el borde del área y su remate también golpeó la madera. De ese modo, México acumuló dos disparos al larguero o al poste que pudieron haber ofrecido más tranquilidad en el marcador. La diferencia final se mantuvo en un solo tanto pese a esas oportunidades.
La información estadística de Concacaf destaca además los ocho remates de María Pérez, el mayor registro de una jugadora mexicana en un partido del Mundial femenino sub-17 desde 2018, dentro de los datos disponibles de la confederación. Ese volumen ofensivo ayuda a entender por qué el equipo buscó el área rival con continuidad, aunque solo una ocasión terminara en gol.
El siguiente rival de México será Nigeria
Con los tres puntos ante Australia, México acabó la primera fase con victorias frente a Chile y Australia y una derrota ante España. La segunda posición del grupo F confirmó su acceso a los octavos, mientras Australia quedó eliminada. El resultado también evidenció el peso de la eficacia en un partido de clasificación: una finalización acertada bastó para cumplir el objetivo.
La selección mexicana se enfrentará a Nigeria el jueves 29 de octubre en los octavos de final. Para preparar ese cruce, el equipo cuenta con una delantera decisiva en Reyes y con la producción ofensiva que mostró ante Australia, aunque necesitará mantener la precisión en la última acción para resolver futuros encuentros.
Fuente oficial: Concacaf.




