El Liverpool tuvo que empujar hasta el límite para sacar su billete a semifinales de la Women’s FA Cup.
El equipo de Matt Beard ganó 0-1 al Charlton Athletic en The Valley gracias a un gol de Zara Shaw en el minuto 115, en un partido largo, espeso por momentos y resuelto cuando ya parecía que solo un detalle podía romperlo. El premio fue doble: pase de ronda y regreso soñado para una futbolista de 18 años que volvía tras más de un año fuera por lesión.
El encuentro empezó con una idea bastante clara: Liverpool quería mandar y Charlton quería resistir bien para encontrar su momento. Las visitantes avisaron pronto con una ocasión de Mia Enderby en el segundo palo tras un centro de Lily Woodham, y antes del descanso acumularon varias llegadas que dejaron la sensación de que el partido se estaba jugando donde ellas querían. Alice Bergstrom vio cómo un centro se envenenaba hacia el larguero y Denise O’Sullivan dispuso de dos oportunidades claras, pero el gol no llegó. Charlton, mientras tanto, también dejó una de sus mejores acciones en una jugada que acabó sin remate limpio de Amalie Thestrup.
La segunda parte mantuvo el mismo guion. Liverpool tuvo más balón, más presencia en campo rival y más insistencia, pero se fue quedando atrapado entre centros laterales y una defensa local muy firme. Beard agitó el banquillo con las entradas de Beata Olsson, Martha Thomas y Alejandra Bernabé, buscando más filo arriba, y el equipo siguió empujando. Incluso llegó a celebrar un gol de Olsson a falta de poco más de diez minutos, pero la acción quedó anulada por fuera de juego. Ya en el añadido, Thomas tuvo otra opción clara dentro del área, pero Sophie Winehouse respondió para enviar el partido a la prórroga.
En el tiempo extra, el asedio siguió creciendo. Bernabé rozó el gol con una volea, Clark vio cómo le sacaban un remate de cabeza sobre la línea y tanto Thomas como Olsson siguieron acumulando intentos sin premio. El Charlton resistía como podía, pero el partido ya estaba completamente inclinado hacia la portería local. Y cuando faltaban poco más de cinco minutos para el final, llegó por fin la acción decisiva: en un córner, el Liverpool golpeó primero al poste y luego al larguero en una jugada caótica, hasta que Shaw apareció en el sitio justo para cazar el rechace y volear el 0-1.
Fue un final cruel para un Charlton que sostuvo la eliminatoria durante casi dos horas, pero también un desenlace que el Liverpool había trabajado lo suficiente como para merecer. No fue una victoria brillante, pero sí una victoria de insistencia, de paciencia y de fondo de armario. Y, sobre todo, fue una de esas tardes en las que el fútbol decide regalarle el foco a una historia concreta: la de Zara Shaw, de vuelta tras una larguísima lesión y convertida en la jugadora que empujó al Liverpool hasta semifinales.











