Chelsea salió con prisa en Goodison Park y encontró premio a los seis minutos, cuando Lauren James rompió líneas, Erin Cuthbert filtró y Sam Kerr definió abajo para el 0-1. Everton respondió rápido con un golpe de talento de Yuka Momiki, que sorprendió desde lejos a Hannah Hampton y mandó el partido al descanso con un 1-1 que dejaba todo abierto.
Kerr cambia el ritmo tras el descanso
La segunda parte fue otra cosa. Chelsea aceleró en transición y Kerr firmó el 1-2 en el 47’, igualando a Fran Kirby como máxima goleadora del club en la WSL con 63 tantos. Poco después, Ellie Carpenter hizo el 1-3 tras un centro raso de Alyssa Thompson, y Cuthbert cerró el 1-4 en el 70’ con un disparo fuerte dentro del área.
Everton, con Martina Fernández en el once, intentó resistir desde un bloque más bajo, pero terminó superado por la insistencia visitante. Chelsea convirtió el partido en una sucesión de ataques en la segunda mitad y, más allá de la goleada, dejó una señal importante: cuando encuentra ritmo entre James, Thompson, Kerr y Cuthbert, sigue teniendo una pegada diferencial.
El triunfo mantiene a las de Sonia Bompastor en la segunda plaza de la WSL y las deja cuatro puntos por encima del Manchester United en la lucha por la clasificación europea. No fue una tarde perfecta, pero sí una victoria de autoridad: golpe inicial, reacción tras el empate y una segunda parte con mucho oficio competitivo.














