El RCD Espanyol se llevó una victoria de muchísimo peso en el Centro Deportivo Alcalá de Henares: 0-1 ante el Atlético de Madrid, gracias a un golazo de falta directa de Anna Torrodà (MVP). En Liga F Moeve, las pericas suman aire y las rojiblancas se quedan con la sensación amarga de dominar… sin premio.
El choque arrancó espeso, con el Atleti intentando llevar el mando desde la posesión y el Espanyol ordenado, listo para morder y correr. La primera gran ocasión fue local: centro de Alexia Fernández y remate de Amaiur Sarriegi al palo, aviso serio en un partido de detalles.
Las visitantes también tuvieron las suyas en una primera parte de pocas concesiones. El Atleti acumuló balón y presencia cerca del área, pero le faltó filo en el último pase y claridad en el remate, mientras el bloque perico se hizo fuerte protegiendo carriles interiores.

Torrodà rompe el partido
Tras el descanso, el guion parecía el mismo… hasta que llegó la acción que lo cambió todo. En el 56’, Torrodà se plantó frente a la frontal y convirtió una falta directa en un disparo perfecto: 0-1 y silencio helado en Alcalá.
A partir de ahí, el Atlético volcó el campo. Entraron piernas frescas y el plan se fue hacia centros y segundas jugadas, pero el Espanyol defendió con oficio y cada minuto fue cayendo del lado blanquiazul.

Empuje final sin recompensa
Los números cuentan una historia clara: 69,3% de posesión rojiblanca, 14 remates y 5 córners… pero el marcador no se movió. El Espanyol, más eficaz, celebró un triunfo que le deja 9º con 19 puntos; el Atlético, 4º con 27, alarga una racha sin ganar en liga desde el 16 de noviembre.













