El Granada CF se llevó el derbi andaluz ante el Sevilla FC con un 0-1 de muchísimo valor en el Estadio Jesús Navas. El partido fue cerrado, competido y con pocas ventajas claras, hasta que Manoly Baquerizo apareció en el tramo final para cabecear el gol de la victoria. El conjunto nazarí prolongó además su condición de invicto a domicilio en este 2026.
El arranque tuvo más filo sevillista. Alice Marques avisó muy pronto de cabeza y Andrea Álvarez rozó el primero con un remate que salió cerca de la escuadra, mientras Granada intentaba responder a balón parado y con llegadas de Lauri y Sonya Keefe. Fue una primera mitad muy pareja, de mucho duelo individual y poco espacio por dentro, en la que ningún equipo logró mandar de verdad sobre el ritmo del partido.

Tras el descanso, el encuentro siguió moviéndose en detalles. Sevilla volvió a encontrar situaciones de remate con Débora García, Raquel Morcillo y Alba Cerrato, pero Granada fue creciendo con los cambios, sumando metros y presencia en campo rival. Ahí estuvo una de las claves tácticas: el equipo de Irene Ferreras aguantó el intercambio, activó mejor el costado en el último tramo y encontró más claridad en sus llegadas cuando el partido ya pesaba en las piernas.
El golpe definitivo llegó en el minuto 88. Cristina Postigo puso un centro preciso al área y Manoly Baquerizo atacó el envío con un cabezazo certero para firmar el 0-1. Todavía hubo tiempo para que Andrea Gómez rozara el segundo con un remate al poste ya en el 90, pero el marcador no se movió más. Fue una victoria de paciencia, área propia y oportunidad bien leída: de esas que no necesitan demasiado ruido para dejar huella.














