El Atlético de Madrid sobrevivió a una tarde de vaivenes en Palamós y salió con tres puntos de muchísimo valor. Se puso 0-2, vio cómo el FC Badalona Women le empataba y acabó resolviendo con dos golpes finales de Júlia Bartel y Luany.
Priscila puso el partido cuesta abajo
El encuentro en el Nou Municipal de Palamós arrancó con el Atlético en modo colmillo. Las de José Herrera entraron mejor, más verticales y con una precisión que castigó cada desajuste local. En el 7’, Priscila Chinchilla firmó el 0-1 tras una acción bien conducida por la banda, y apenas un cuarto de hora después volvió a aparecer para hacer el 0-2 en el 23’. Dos llegadas, dos golpes y un partido que parecía encarrilado muy pronto.
Pero el Badalona no se fue del choque. Lejos de hundirse, empezó a manejar más balón, a juntar pases por dentro y a empujar al Atlético hacia un escenario bastante menos cómodo. El dato explica el pulso: las locales terminaron con 60,6 % de posesión, aunque el Atlético igualó su producción ofensiva con 10 remates para cada equipo. No fue una cuestión de dominio absoluto, sino de áreas, momentos y eficacia.

El Badalona se agarra al partido
El primer aviso serio de reacción llegó antes del descanso. En el 37’, Itziar Pinillos recortó distancias con el 1-2, dando aire a un Badalona que ya había encontrado cómo instalarse más cerca del área rojiblanca. El Atlético, que había empezado mandando desde el ritmo y la pegada, se vio obligado a competir otro tipo de partido: más largo, más abierto y con menos control emocional.
Tras el paso por vestuarios, el conjunto local siguió creyendo. Y encontró premio en el 60’, cuando Irina Uribe puso el 2-2 y encendió del todo el duelo. A esas alturas, el partido ya no tenía nada de plácido para el Atlético: el Badalona había equilibrado el marcador, el balón pesaba más y cada pérdida se convertía en una amenaza. El equipo catalán había conseguido convertir una tarde cuesta arriba en un pulso de tú a tú.

Bartel y Luany cambian el final
Ahí el Atlético tiró de fondo de armario. La entrada de Luany y Júlia Bartel agitó el tramo decisivo, justo cuando el encuentro parecía caminar hacia un reparto de puntos. En el 84’, Bartel apareció para marcar el 2-3 y devolver la ventaja a las visitantes. Fue un golpe de madurez: sin el control total del partido, pero con la capacidad de reconocer el momento exacto para morder.
Y en el añadido, el Atlético cerró la tarde. En el 90+1’, Luany recibió de Fiamma Benítez y firmó el 2-4 definitivo, una sentencia que premió la pegada rojiblanca y dejó al Badalona sin recompensa pese a su reacción. Con esta victoria, el Atlético encadena su quinta victoria consecutiva en Liga F Moeve y sigue apretando la zona alta: ya aparece cuarto en la tabla, mientras el Badalona queda noveno.
No fue una victoria tranquila, pero sí de esas que pesan: el Atlético empezó golpeando, sufrió cuando el partido se le rebeló y acabó encontrando en el banquillo la chispa para apagar el incendio.












