El Granada se fue al parón con una victoria de peso y con la sexta plaza bien agarrada. Un 2-0 cocinado entre el colmillo de Manoly Baquerizo, autora de los dos tantos, y las manos de Laura Sánchez, MVP del partido tras firmar seis paradas.
Un inicio con mando y premio
El equipo de Irene Ferreras salió con más filo. Primero reclamó un posible penalti sobre Sonya Keefe que no acabó en nada, y después empezó a acumular avisos: una llegada de Lauri, otra de Andrea Gómez y un cabezazo de Manoly que ya anunciaba por dónde iba a romperse el partido. El Espanyol resistió como pudo, tratando de correr a la espalda y de activar a Ona Baradad y Naima, pero el Granada encontró el premio en el 26’, cuando Blanca Muñoz metió un centro raso y Manoly Baquerizo apareció en el área para empujar el 1-0.
Antes del descanso, el conjunto nazarí siguió empujando. Sonya Keefe tuvo otra opción clara de cabeza y el Granada dejó la sensación de estar más cerca del segundo que de un empate que todavía no asomaba del todo. Pero el marcador se quedó corto, y eso le dio aire al Espanyol para estirar el partido en la segunda mitad.
Laura Sánchez aguanta el temblor
Ahí apareció la otra gran protagonista del mediodía. El Espanyol creció tras el paso por vestuarios y encontró su mejor tramo atacando por fuera y cargando el área. Laura Sánchez sostuvo a las locales con una intervención abajo ante Ainoa Campo, otra de mucho mérito frente a Ona Baradad en el 59’ y una más al remate de Ángeles del Álamo apenas un minuto después. Más tarde, también frustró a Phoenetia Browne en otra llegada peligrosa. El dato retrata bien el sufrimiento: la guardameta granadinista cerró el encuentro con seis paradas y se llevó el MVP.
El partido, de hecho, se movió durante muchos minutos en esa frontera incómoda del 1-0: el Granada ya no mandaba con la misma claridad, el Espanyol pisaba más campo rival y el duelo pedía una última acción para no dejarlo abierto hasta el final. También hubo un par de revisiones de VAR en acciones reclamadas por las visitantes, pero el marcador no se tocó.
La sentencia llevó la firma de siempre
Y esa acción final llegó en el descuento. En el 92’/93’, Cristina Postigo puso un centro con precisión y Manoly Baquerizo lo convirtió en el 2-0 con un cabezazo que ya sí bajó la persiana. Doblete, victoria y una clasificación que sonríe: el Granada se marcha al parón en la sexta posición con 41 puntos, enlazando además su cuarta victoria consecutiva en Liga F Moeve. El Espanyol, por su parte, queda en la undécima plaza con 28 puntos.
Fue una victoria menos cómoda de lo que dice el resultado, pero también más seria de lo que parecía por momentos: un equipo que supo golpear, sufrir y volver a golpear. Y en días así, cuando el partido se aprieta, también se define el carácter de una temporada.












