Manchester United parecía tener la tarde controlada, pero acabó ganándola en el filo. Elisabeth Terland abrió el marcador en el 38’, culminando una primera parte de dominio local, con el equipo de Marc Skinner instalado arriba y obligando a Everton a resistir durante muchos minutos cerca de su área. Fue, además, el 15º gol del curso para la delantera noruega, premio lógico para un United más constante y más presente en campo rival.
El partido cambió cuando entró en su tramo más desordenado. Everton, que había aguantado vivo, encontró premio en el 90’: Inma Gabarro empató de cabeza en el segundo palo y pareció congelar al United justo cuando el encuentro se le escapaba. Pero el cierre todavía guardaba otro giro: Melvine Malard firmó el 2-1 en el 90+4’, cazando un córner de Fridolina Rolfö en un área cargada y devolviendo tres puntos que ya parecían perdidos.
La lectura deja una mezcla bastante clara: United fue mejor durante gran parte del choque, pero necesitó una última embestida para evitar que el empate le castigara demasiado. El premio no es menor: sube a la segunda plaza de la WSL, por delante del Chelsea, antes de medirse la próxima jornada al Manchester City. Everton, en cambio, rozó un punto de mucho valor competitivo y se fue con la sensación amarga de haber sobrevivido casi hasta el final.












