La NWSL arranca 2026 con una oleada de movimientos bajo palos. Cuatro porteras jóvenes y prometedoras han firmado por nuevos equipos, reforzando la competencia en la liga estadounidense y abriendo nuevas etapas en sus trayectorias.

Maddie Prohaska deja Seattle Reign para incorporarse a Racing Louisville, en un traspaso valorado en 50.000 dólares entre dinero de asignación y fondos internos, con incentivos por rendimiento. La guardameta, originaria de Ohio, se mostró ilusionada por jugar cerca de casa y formar parte de un club que viene de hacer historia la pasada temporada.
Angel City FC apuesta por Faith Nguyen, californiana formada en Texas Tech y exjugadora de UCLA. Firma por seis meses y regresa a su tierra natal con el objetivo de competir al máximo nivel y aportar energía a un vestuario que sigue creciendo en ambición e identidad local.
Leah Freeman, tras su paso por Bay FC y experiencia con la selección sub-23 de Estados Unidos, ficha por San Diego Wave hasta 2026. El club busca así fortalecer su grupo de porteras y ganar profundidad para afrontar una temporada exigente.
Por último, North Carolina Courage incorpora a Molly Pritchard, líder histórica de imbatibilidad en Ohio State Buckeyes (32 porterías a cero). Firma hasta 2027 y afronta el salto profesional tras destacar como una de las mejores del país a nivel universitario.
Estos movimientos reflejan la apuesta de la NWSL por talento joven nacional y la importancia estratégica del puesto de portera en una liga cada vez más competitiva. Las cuatro llegan con hambre de minutos y el reto de adaptarse rápido a nuevos entornos, metodologías y exigencias colectivas.
Fuente: All For XI.













