David Aznar quiere que España mantenga su identidad ante la RPD de Corea en la final de la Copa Mundial Femenina sub-20 de Polonia 2026. El seleccionador ha situado el dominio del balón y la capacidad para incomodar al conjunto asiático entre las claves de un encuentro que medirá a dos selecciones que llegan al último partido del torneo después de mostrar una elevada consistencia competitiva.
Aznar ha comparecido junto a la capitana Cristina Librán en la rueda de prensa oficial previa a la final, celebrada en el estadio Miejski LKS de Lodz. España afrontará el partido con la intención de sostener el fútbol desarrollado durante el campeonato y encontrar respuestas ante una RPD de Corea que todavía no ha recibido ningún gol en el torneo.
David Aznar: dominio del balón y atención a los detalles
El seleccionador español espera una final equilibrada. En su lectura del encuentro, España deberá reconocerse en el juego que la ha llevado hasta esta instancia: tener el balón, condicionar a su rival y trasladar al partido las soluciones preparadas después del análisis de la RPD de Corea.
«Intentaremos representar nuestro fútbol, dominio del balón, hacer sentir incómodo al rival».
La dificultad está respaldada por un dato concreto: la RPD de Corea llega a la final sin haber encajado. España tendrá, por tanto, el desafío de convertirse en la primera selección capaz de marcarle durante este Mundial. Aznar aseguró que el cuerpo técnico ha estudiado al rival y considera que el equipo dispone de recursos para generar situaciones favorables.
Más allá del planteamiento general, el entrenador señaló la gestión de las pequeñas acciones como uno de los factores que pueden decidir el título. En un partido que anticipa igualado, el control de esos detalles adquiere una relevancia especial para dos equipos con poco margen de error.

Una final que vuelve a reunir a España y la RPD de Corea
El enfrentamiento también prolonga una trayectoria compartida por esta generación. España y la RPD de Corea ya se encontraron en la final del Mundial sub-17 de República Dominicana y vuelven a disputar un título mundial dos años después, ahora en categoría sub-20.
Para Aznar, esa repetición refleja el trabajo desarrollado por ambos países en las categorías inferiores. El seleccionador puso además el foco en el proceso español y en la forma en la que el equipo ha alcanzado la final, no únicamente en el hecho de haberse clasificado para ella.
El crecimiento de las jugadoras, por encima de la etiqueta de éxito o fracaso
Preguntado por la posibilidad de interpretar una derrota como un fracaso, Aznar rechazó ese marco. Para el seleccionador, alcanzar una final mundialista en categorías de formación ya sitúa el torneo dentro de un proceso cuyo objetivo trasciende el resultado inmediato: desarrollar talento y preparar futbolistas para la selección absoluta.
Ese enfoque también apareció cuando fue preguntado por Pau Comendador. Aznar evitó individualizar el recorrido español y destacó la profundidad de una plantilla en la que las rotaciones han permitido repartir responsabilidades. Su mensaje fue claro: el Mundial no dependerá de una única futbolista, sino del rendimiento colectivo.

Cristina Librán: mantener lo que ha llevado a España hasta la final
Cristina Librán trasladó una idea similar desde la perspectiva de las jugadoras. La capitana, que ya conoce una final mundialista sub-17, defendió la importancia de afrontar el encuentro sin modificar la identidad que España ha construido durante la competición.
«Intentaremos ser dominantes en cada fase del juego».
Librán destacó el talento y el trabajo acumulado por el grupo y consideró que la experiencia anterior puede servir para transmitir tranquilidad. España llega así al último partido con una propuesta definida: mantener su capacidad para asumir la iniciativa y trasladarla a una final en la que, según su seleccionador, los detalles marcarán la diferencia.
La comparecencia terminó también con un mensaje de Librán para las niñas que quieren jugar al fútbol. La capitana las animó a disfrutar del deporte y a no permitir que los comentarios que no aportan condicionen su relación con él, una reflexión que conectó la final mundialista con la importancia de ampliar referentes y espacios de participación para las próximas generaciones.
Fuente oficial: Real Federación Española de Fútbol.






