Hay algo muy potente —y muy contradictorio— en ver cómo una prenda sudada, manchada y firmada se transforma en objeto de deseo global.
La “moda” de vender o subastar equipaciones usadas ya no es solo cosa del fútbol masculino: en el femenino está creciendo fuerte, empujada por plataformas especializadas, por clubes que buscan nuevas vías de ingresos y por aficiones que quieren sentir “lo real” cerca.
Y sí: cuando se hace bien, también puede sostener proyectos sociales.
Equipos femeninos que venden/subastan equipaciones “match-worn”
Criterio: equipos con subastas/ventas de prendas usadas (y/o “issued”) verificables a 21 febrero 2026, principalmente vía MatchWornShirt (la plataforma más extendida en fútbol femenino).
Liga F (España)
Equipos con página propia y/o eventos de subasta de camisetas usadas/firmadas:
- Atlético de Madrid Femenino
- Real Betis Women
- Levante Femenino
- Valencia Women (con recaudación asociada a Fundación Valencia)
- Real Madrid Femenino

Barclays Women’s Super League (Inglaterra)
Equipos confirmados con subastas “match-worn”:
- Chelsea Women
- Arsenal WFC
- Manchester City Women
- Manchester United WFC
- Tottenham Hotspur Women
- Everton Women
- Liverpool Women
(En UK, además, hay subastas con enfoque benéfico tipo Poppy Appeal en clubes WSL).
Serie A Women (Italia)
Equipos con venta/subasta de equipación femenina:
- AS Roma Women
- AC Milan Women
- Lazio Women
- Juventus W (página/equipo en la plataforma)
(Contexto extra: la polémica reciente en Roma por subastas de pantalón “match-worn” también empujó visibilidad del fenómeno.)
Frauen-Bundesliga (Alemania)
Equipos confirmados:
- FC Bayern München Frauen
- Eintracht Frankfurt W
Arkema Première Ligue / D1 Arkema (Francia)
Clubes con presencia confirmada:
- Paris Saint-Germain Féminines
- OL Lyonnes / Olympique Lyonnais Féminin
- FC Nantes Féminines

Y además hay “drops” vinculados a la FFF (colecciones especiales tipo Octobre Rose) con clubes de D1 (ej.: AS Saint-Étienne, Dijon FCO).
NWSL (Estados Unidos)
Aquí es “modo liga”: acuerdo de subasta con acceso en tiempo real y participación de todos los clubes (temporada 2026 con 16 equipos).
Equipos NWSL 2026 (16):
Angel City, Bay FC, Boston Legacy, Chicago Stars, Denver Summit, Gotham FC, Houston Dash, Kansas City Current, North Carolina Courage, Orlando Pride, Portland Thorns, Racing Louisville, San Diego Wave, Seattle Reign, Utah Royals, Washington Spirit.
Liga MX F (México)
La liga tiene categoría propia en la plataforma (subastas de camisetas usadas/firmadas de jugadoras).
Récords y cifras: ¿Cuánto puede valer una prenda usada de fútbol femenino?
En el mercado de camisetas femeninas “match-worn”, uno de los hitos recientes más citados es el de Sophia Smith (hoy Sophia Wilson): su camiseta se llegó a señalar como la más cara pagada por una prenda “match-worn” femenina, rozando los 10.000€ en una subasta vinculada a los Portland.

Alisha Lehmann (3.300€): el número circula bastante en redes y foros de coleccionismo, pero en la información pública que he podido contrastar en la propia plataforma de subasta/marketplace aparece su ficha de producto con el precio de la puja ganadora como se puede ver en la imagen superior.

Y ojo: el “récord” absoluto de la plataforma/mercado suele estar dominado por el masculino (Champions, figuras mediáticas y picos de hype), pero lo interesante del femenino es otra cosa: la velocidad con la que está subiendo la disposición a pagar… y cómo cambia el tipo de objeto demandado.
El caso Roma: cuando los pantalones “ganan” a las camisetas (y salta la alarma)
Aquí viene el giro incómodo. En febrero de 2026 estalló el debate: subastas de pantalones usados de la AS Roma Women con pujas que, según reportes, superaban con facilidad el valor de camisetas (y en algunos casos, llamativamente, también el de prendas equivalentes del masculino).

La crítica no va solo de “precios altos”. Va de contexto:
- sexualización y fetichización de prendas íntimamente asociadas al cuerpo, no al juego.
- asimetría de público: no es el mismo tipo de coleccionista el que compra una camiseta histórica que el que se obsesiona con un pantalón usado.
- riesgo reputacional para el club y para las jugadoras.
- y un punto especialmente sensible que se ha mencionado en la conversación pública: cuando aparecen prendas de futbolistas muy jóvenes, el debate se vuelve inmediatamente más serio.
Lo que revela este episodio es algo que muchas en el fútbol base ya intuimos: el mercado llega rápido… pero la protección y los protocolos llegan tarde.
¿Entonces es bueno o malo? Depende del “cómo”
A mí me interesa ponerlo claro, sin moralina y sin ingenuidad:
Puede ser transformador si…
- hay consentimiento explícito de las jugadoras,
- transparencia del destino del dinero (si es benéfico, que se note),
- autenticación y trazabilidad (para evitar fraude),
- y límites claros sobre qué prendas se subastan.
Puede ser explotación disfrazada si…
- se empuja a vender objetos con alto potencial de sexualización,
- se usa el cuerpo de las jugadoras como “anzuelo” de pujas,
- o se hace sin salvaguardas, especialmente con futbolistas jóvenes.
Y en medio, una frase que resume bien el espíritu “bonito” que estas subastas intentan vender (cuando se enfocan en la conexión afición–jugadora):
“Hay algo increíblemente especial en que la afición pueda tener un pedacito del momento.”
La idea es preciosa. Pero no puede costarnos la seguridad ni la dignidad de las futbolistas.
Lo que viene: reglas del juego para que no se nos vaya de las manos
Si esta tendencia va a quedarse (y todo apunta a que sí), los clubes femeninos deberían moverse con tres medidas mínimas:
- Protocolo de artículos permitidos (camisetas sí; prendas inferiores, con muchísima cautela o directamente no).
- Opción de “opt-out” real para jugadoras sin penalización.
- Enfoque comunitario: si se hace, que financie cantera, fútbol base, becas, salud mental, desplazamientos… lo que sostiene el día a día del vestuario y del barrio.













